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Reunión de la Red de Colegios Profesionales de Periodistas en Barcelona

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se ha reunido este fin de semana en Barcelona para avanzar en la creación del Consejo General de Colegios de Periodistas. Los nueve colegios que forman parte de la Red, entre ellos el andaluz, han expuesto los principales retos, prioridades y líneas de trabajo de cada uno, con la intención de consensuar objetivos y actuaciones comunes.

El encuentro ha servido para evaluar los primeros meses de funcionamiento de la Red, constituida formalmente en junio de este año. Todos han coincidido en el valor que ha aportado este espacio colaborativo que ha permitido compartir ideas y servicios en favor de la profesión y la defensa de los valores del periodismo, así como la unidad de acción con la que se ha trabajado.

Parte de la jornada se ha dedicado a debatir cómo debe ser la transformación de la Red en Consejo General y las gestiones a realizar para llevarla a cabo. La Red de Colegios ha empezado a trabajar en un borrador de Estatutos del Consejo General. Los Colegios expresan su confianza en que todos los partidos con representación parlamentaria apoyen la proposición de ley para la creación del Consejo que recientemente se ha presentado en el Congresos de los Diputados.

También se ha dedicado una sesión a tratar sobre la precariedad laboral del sector, la no gubernalización de los medios públicos y la igualdad de género en los medios de comunicación. Sobre este debate inicial se ha abierto un periodo de trabajo que culminará con un posicionamiento conjunto sobre cada una de estas materias.

El presidente del Consell de la Informació de Catalunya, Roger Jiménez, ha participado en la Jornada exponiendo la tarea que realiza este órgano de arbitraje, creado en 1997, que vela por el cumplimento del código deontológico del Col·legi de Periodistes de Catalunya.

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se constituyó el 14 de junio de 2018, representa a más de 7.000 colegiados y colegiadas y está formada por los colegios de Andalucía, Asturias, Cataluña, Castilla y León, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco. Por parte del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, han acudido la decana, Eva Navarrete Maceas y el secretario general, José Barrera Castaño.

Monserga no, dignidad

Opinión

Reconozco que sería incapaz de utilizar la palabra monserga al hablar de cuestiones sensibles, o que  puedan adquirir en un momento determinado cierta trascendencia para mis iguales. Se trata de una expresión gratuita, innecesaria, despreciativa, que no deja espacio para la conciliación. Además, los términos desdeñosos no contribuyen a eliminar la confusión en un debate, y sí a provocar cierto riesgo de confrontación. No caeré en esa tentación. La monserga solo puede aplicarse a un mensaje vacío y repetitivo, y la profesionalización de los periodistas no puede ser considerada ni una cosa ni la otra.

El caso es que el periodismo español, cíclicamente se desangra, abierto en canal, para discutir sobre su realidad más lacerante, en base a la premisa de una formación superior reglada para el ejercicio profesional, que no todos aceptan. No es el caso de discutir sobre la libertad de información, ni sobre el libre acceso a los medios de comunicación, que consagra la Constitución española en su artículo 20, sino sobre la necesidad de una reserva de ley en el oficio de los titulados universitarios especializados en la gestión técnica de los medios, como garantía precisamente de ese libre acceso a los medios de todos los ciudadanos.

Hablamos, discutimos, sobre la necesidad de un título en esta especialidad. Porque lo que no está en discusión es la necesidad de una formación rigurosa,  cuya responsabilidad la mayoría coincidimos en que debe ser asignada al ámbito disciplinado de la Universidad. Ya el Estado lo ve así, al permitir, y de forma muy generosa, la proliferación de centros universitarios donde se estudia la carrera. Curiosamente, nadie ha querido poner freno a esa escalada suicida,  pero son muchos los detractores del título, aunque alguno de ellos llene sus bolsillos con dinero procedente de esa actividad docente tan denostada, donde abundan los másteres y los programas asequibles para todos los gustos (que no bolsillos).

Pero si todos los periodistas coincidimos en que la formación intelectual resulta un elemento imprescindible en el proceso de desarrollo y/o regeneración profesional de nuestro trabajo, no ocurre lo mismo en las valoraciones sobre el intrusismo. Aquí sí que discrepamos, y algunos lo hacen con una argumentación verdaderamente disparatada.

Lejos de considerar el asunto una anomalía, a la que se quiere otorgar carta de naturaleza, existen opiniones que asignan a los editores la capacidad exclusiva para discernir sobre la cualificación profesional de los informadores. No lo dicen abiertamente, y sus razones tendrán, pero lo cierto es que sus actos les delatan. Jamás dirán lo que todos pensamos: si los editores nunca estuvieron en la pelea por la libertad de prensa, ni lo han estado nunca en el esfuerzo por la dignidad laboral de los periodistas,  resulta demasiado evidente pensar que tampoco estarán en la penúltima batalla por la regulación del ejercicio periodístico, lo que ahora plantea el colectivo.

La titulación universitaria de los periodistas, incluidos los problemas laborales causantes de su descontrol, ha generado en cambio un sentimiento de grupo que la profesión antes no tenía.  Con eso no contaban los empresarios y adláteres (curiosamente, no he leído aún un artículo de un editor posicionándose sobre el tema), por eso siguen mostrando los mismos argumentos oportunistas, que encadenan  indistintamente razones laborales, profesionales, políticas y coyunturales para justificar lo injustificable. Todas con la misma conclusión: no hay que molestar al que paga. Sospechoso.

Luego están los argumentos relativos a la cuenta de resultados de las empresas,  el último recurso en un discurso ignominioso.  En realidad, las continuas crisis del sector solo han contribuido a empobrecer la profesión en la misma medida en que se enriquecían los editores. Alguien significativo lo señalaba en una ocasión: en este sector hay dinero inagotable para pagar despidos, pero no lo hay para retribuir dignamente a los periodistas, a los que además se culpa de no haber descubierto la solución que haga rentables los medios digitales. Porque las soluciones del empresario, como todo el mundo sabe,  no han ido más allá de la reiterada disminución de salarios, y la reconversión de las redacciones para hacer del periodista un obrero orquesta, hábil para cubrir todas las funciones posibles bajo un mismo contrato, y en jornada interminable. 

Según esta tesis, los proyectos informativos tradicionales (deontológicos) deben pasar a un segundo término, para así poder acabar con la última frontera que impide la robotización del sector.

Por si fuera poco, han aparecido los Colegios de Periodistas, que lejos de autosilenciarse, como históricamente han pretendido imponer los editores al colectivo de periodistas, están reivindicando la regeneración del grupo en base a la titulación universitaria, único elemento que ha logrado cierto consenso ante la imprescindible necesidad de una gestión deontológica de los medios y una independencia de criterio frente a las presiones internas y externas.

Los Colegios, por lo visto, amenazan el esquema tradicional de los medios, donde la endogamia profesional debe ser quien conceda la credencial de periodista, y no la Universidad, aunque sea mediante un título fácil y bonito con el que adornar el despacho de algún pariente director, nombrado a veces por razones de consanguinidad y no por méritos intelectuales.

Pero, por lo que parece, es el propio título la objeción. La titulación, o no, en periodismo, es lo que curiosamente nos enfrenta entre nosotros. Un eslabón más en la enloquecida dinámica de este gremio, al que desde luego nadie tendrá la osadía de tildar de corporativista.

Pese a todo, incluidas las calamidades laborales, los objetivos de la profesión han venido cumpliéndose. Tal vez con demasiada lentitud, por el empecinamiento de factores de todo tipo. Pero avanzamos. Primero fue la democratización de las estructuras del colectivo, luego la creación de las facultades universitarias para los estudios de la profesión y ahora, inexorablemente, los colegios profesionales. La presión de esa enorme avalancha de titulados, primero recibidos con orgullo en las redacciones y ahora, por lo que dicen algunos, no sin cierto desdén, sin duda ha hecho avanzar a la profesión en el camino correcto.

Hasta ahora el debate a favor y en contra siempre ha encontrado resquicios por los que pervivir. Se ha convertido en un dilema eterno, sí pero no, no pero sí. Sí, pero tercera vía, no pero formación rigurosa convalidable por los editores. ¿Qué  circunstancias diferentes concurren ahora? Tal vez los periodistas son ahora otra cosa. Y esto no son monsergas, es dignidad.

José Manuel Fernández
Colegiado Demarcación de Jaén

La Red de Colegios de Periodistas invita a la vicepresidenta del Gobierno a avanzar en la autorregulación de la profesión con la creación del Consejo General

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas invita a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, a avanzar en la autorregulación de la profesión con la creación, por Ley, del Consejo General de Colegios de Periodistas. En este sentido, los colegios recuerdan que precisamente este mes de junio se reunieron en la Cámara Baja con los grupos políticos para pedirles que diesen un impulso a una normativa largamente demandada por la profesión.

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas tiende la mano así a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien durante su intervención en unas jornadas de la Asociación de Periodistas Europeos, manifestó que “la libertad de expresión no lo resiste todo, no lo acoge todo y que la UE tendrá que empezar a revisar de forma conjunta la legislación sobre este asunto porque los países miembros necesitan seguridad”.

Los Colegios Profesionales de Periodistas precisan, en cualquier caso, que las propuestas gubernamentales que pretendan condicionar el desempeño profesional de los periodistas es un ataque directo e injustificado a la libertad de información, uno de los pilares sobre los que se debe sustentar cualquier sociedad democrática. A este respecto, la Red de Colegios Profesionales de Periodistas recuerda que el único control que debe tener un periodista es el código deontológico de la profesión y la autorregulación. Asimismo, aquellas personas o entidades públicas o privadas que consideren que son vulnerados alguno de sus derechos por parte de un periodista o de un medio de comunicación, siempre tienen la opción de acudir a la justicia, para que sea ésta quien determine si ha habido alguna actuación no acorde a la ley.

En este sentido, la intervención de la vicepresidenta del Gobierno deja patente la necesidad urgente de la creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Periodistas, entidad de derecho público que precisamente puede actuar de autorregulador dentro de la profesión y siempre bajo el criterio de profesionales
periodísticos, luchando contra todas aquellas actuaciones que no cumplan el código deontológico de la profesión.

En relación a la proliferación de las ‘noticias falsas’ la Red de Colegios Profesionales de Periodistas destaca que precisamente son los medios de comunicación quienes mejor pueden combatir la difusión de información interesada y manipulada, diferenciándose por lo tanto de los pseudo medios de comunicación y redes sociales, que actúan bajos otros criterios muy diferentes al estrictamente periodístico. Para ello es necesario que precisamente los profesionales que trabajen en un medio de comunicación tengan la titulación correspondiente y de este modo, cuenten con los conocimientos necesarios para desarrollar un periodismo de rigor y siempre bajo el código deontológico del periodismo.

Además, la Red de Colegios Profesionales de Periodistas insta al Gobierno a fomentar mayor formación y divulgación sobre el tratamiento de los medios y las noticias entre la ciudadanía y especialmente entre los jóvenes. De esta manera, se conseguiría tener una sociedad más crítica que sea capaz de detectar ‘noticias falsas’, diferenciar los medios de comunicación de otros emisores de información e identificar lo que es información u opinión

Red de Colegios Profesionales de Periodistas
La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se constituyó el 14 de junio de 2018 y está formada por los nueve Colegios Profesionales de Periodistas que actualmente existen en España (Andalucía, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco).

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas apoya al Colexio de Xornalistas de Galicia en su defensa de la legitimidad de las reivindicaciones de los ‘Venres Negros’ en los medios públicos

En la nota de prensa difundida por la Red de Colegios Profesionales de Periodistas, las corporaciones que la conforman, entre las que se encuentra el Colegio de Periodistas de Andalucía, han mostrado su respaldo a la entidad gallega y consideran pertinentes las reivindicaciones que una parte del cuadro de personal de los medios públicos gallegos mantienen desde hace doce semanas, en defensa de la independencia y el pluralismo en la Corporación de Radio y Televisión de Galicia (CRTVG).

La junta de gobierno del Colexio de Xornalistas de Galicia y la Red valoran así el compromiso de los profesionales de los medios públicos gallegos con el derecho a la información de la ciudadanía, en un ejercicio tan necesario como poco habitual que evidencia el papel insustituible de los medios públicos en nuestro espacio comunicativo. Igualmente consideran que reclamar el cumplimiento de la ley y defender los principios del servicio público no solo constituyen un derecho de los trabajadores de la CRTVG sino una obligación como empleados públicos y como informadores.

En la nota, el Colexio de Xornalistas de Galicia y la Red de Colegios Profesionales de Periodistas expresan su rechazo con toda contundencia hacia cualquier intento de coartar las legítimas críticas de las profesionales de la información.

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas  se constituyó el 14 de junio de 2018 y está formada por los nueve Colegios Profesionales de Periodistas que actualmente existen en España (Andalucía, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco).

Texto íntegro de la nota.

Consideraciones de la Red de Colegios de Periodistas sobre el nombramiento en la presidencia de RTVE

30 de junio de 2018. 

Ante la actual situación del necesario proceso de desgubernamentalización de #RTVE, frustradas en buena parte las expectativas de la sociedad, los profesionales de la información y los trabajadores de las empresa de la sociedad pública, la Red de Colegios de Periodistas de España quiere dejar patente que la presidencia y los demás cargos directivos de RTVE no pueden salir de un intercambio de nombres de personas más o menos del gusto de los partidos que apoyan el gobierno. Aún cuando en esta fase no se produzca un concurso público de méritos, esa presidencia debe ser el resultado de analizar trayectorias profesionales, capacidades demostradas y propuestas de actuación para los medios que van a regir. La persona elegida debería ser periodista acreditado, con experiencia, persona conocedora de los retos informativos que afronta un grupo de medios públicos en el contexto español y europeo.

En la realización de este análisis de posibles candidatos y candidatas deberían participar, en representación de las formaciones políticas de la mayoría parlamentaria, personas con conocimientos profesionales contrastados. Asimismo, deberían ser oídos los organismos de los trabajadores de RTVE y las entidades que legalmente representan a la profesión periodística.

Red de Colegios de Periodistas. COLEGIOS DE PERIODISTAS DE CATALUÑA, GALICIA, MURCIA, ANDALUCÍA, PAÍS VASCO, CASTILLA Y LEÓN, LA RIOJA, ASTURIAS y NAVARRA