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Descuentos en Yelmo Cines para colegiados y colegiadas de la Red de Colegios de Periodistas

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía y Yelmo Cines han rubricado un acuerdo por el que colegiados y colegiadas de España puede beneficiarse de descuentos especiales en la adquisición de sus entradas en salas de todo el país. La iniciativa tiene que ver con facilitar el trabajo de periodistas y comunicadores audiovisuales que asisten con frecuencia a cines para realizar sus críticas como freelance, análisis de discursos y estudios relacionados con el cine, además de para el ocio de colegiados y colegiadas con interés en el séptimo arte. 

Para beneficiarte de este acuerdo comprando entradas a través de la web deberás ingresar el código promocional que has recibido por correo electrónico (pregunta a tu colegio si no lo tienes). El código es válido por 2 entradas al día, tanto si adquieres tu entrada mediante taquillas, Web o APP de Yelmo Cines. Válido de Lunes a Domingo. Es imprescindible identificarse con el carné de colegiado/a actual, unificado para todos los miembros de la Red de Colegios de Periodistas de España. 

También se aplica el descuento en taquilla mostrando el carné en vigor.  

(La promoción no es válida para ventas anticipadas, eventos especiales o contenido +QueCine. No válida para sala UHD, Sala Junior, 4D o MacroXE. No acumulable a otras promociones. Reservado el derecho de limitación de uso por aforo completo u otras condiciones especiales ajenas a la empresa. No acumula puntos MovieYelmo)

Cines con precio 12,90 € por entradas: Madrid (Yelmo Cines Luxury San Sebastián de los Reyes).
Cines con precio a 6,90 € por entrada: Sevilla (Lagoh) Madrid (Tres Aguas, Islazul, Rivas H2O, Plenilunio, Ideal y Pza.
Norte 2) y Las Palmas (Alisios).
Cines con precio a 6 € por entrada: Málaga (Pza. Mayor y Vialia Málaga), Barcelona (Icaria), Álava
(Boulevard), Baracaldo (Megapark), Asturias (Los Prados y Ocimax), Pontevedra (Vigo), Lugo (As
Termas), Algeciras (Puerta Europa), Valladolid (Vallsur), Alicante (Vinalopó), Valencia y Sagunto (El
Campanar y Vidanova Parc), Tenerife (La Villa y Meridiano) y Fuerteventura.
Precios a 5,60 € por entrada: Madrid (Planetocio).
Precios a 5,20 € por entrada: Almería (Torrecárdenas), Jerez (Area Sur), Málaga (Rincon de la Victoria),
Tarragona (Parc Central), Pamplona (Itaroa), Albacete (Imaginalia y Vialia Albacete), Las Palmas
(Vecindario y Las Arenas) y Alicante (Puerta de Alicante).
Precios a 4,50 € por entrada: Zaragoza (Plaza Imperial), Almería (Roquetas), Barcelona (Comedia,
Baricentro y Abrera), Logroño (Berceo), A Coruña (Espacio Coruña y Rosales) y Baracaldo (Artea).

El Colegio de Periodistas de Andalucía, en el V Simposio de Libertad de Prensa de Lleida

El Colegio de Periodistas de Periodistas de Andalucía (CPPA) ha participado en el V Simposio de Libertad de Prensa, celebrado el 2 y el 3 de mayo en Lleida por el Colegio de Periodistas de Cataluña y centrado este año en el tema “Periodismo, Verdad y Fake News“. En la mesa de debate sobre “Herramientas contra la desinformación” el vicedecano del CPPA, Ángel Fernández Millán, presentó las iniciativas que se desarrollan en Andalucía sobre pedagogía de los medios de comunicación y alfabetización mediática.

En el balance andaluz de los programas para una educación crítica sobre los medios destacan los proyectos que se llevan a cabo en Cádiz por la asociaciones de la prensa desde 2011 y, más recientemente, con la participación de las demarcaciones del CPPA y el apoyo de la Consejería de Educación, la Diputación y varios ayuntamientos.

La más reciente de las iniciativas andaluzas es la plataforma “Que yo me entere”, promovida por estudiantes de la Universidad de Jaén, que se presentó el viernes por la tarde en un coloquio sobre “La desinformación entre los jóvenes” organizado por la demarcación en Jaén del Colegio, con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa.

Entre las conclusiones del simposio de Lleida destaca la de considerar una emergencia para la profesión periodística el auge de la desinformación, un fenómeno alimentado por las noticias falsas y su viralización en las redes sociales y los discursos de odio de la ultraderecha y otros integrismos.

La Red de Colegios de Periodistas insta a los partidos políticos a incluir en sus programas mejoras para los profesionales de la información

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas, a la que pertenece el Colegio de Periodistas de Andalucía, insta a los partidos políticos a incluir dentro de sus programas electorales medidas que mejoren las condiciones para el ejercicio profesional de los periodistas, en beneficio del conjunto de la ciudadanía y como garantía del derecho a la información.

En esta línea, llama a los partidos a reflexionar y realizar propuestas concretas sobre cuestiones básicas y durante años demandadas por el sector e ignoradas por las formaciones políticas, como la elaboración del Estatuto de la Profesión; el desarrollo normativo del secreto profesional mediante la aprobación de la Ley Orgánica que lo regule; la creación de un epígrafe específico en el IAE para el desempeño del trabajo autónomo o la incorporación de formación mediática en los distintos niveles de educación reglada, algo que sin duda incidirá positivamente en la capacidad crítica de la ciudadanía, de forma que cuenten con elementos de juicio suficientes para detectar noticias falsas o para identificar si el emisor es realmente un medio de comunicación.

Asimismo, la Red de Colegios Profesionales de Periodistas también reclama a los partidos políticos que trabajen en la creación del Consejo General de Colegios Oficiales de Periodistas, ya que según la ley de colegios profesionales cuando estén constituidos varios colegios de la misma profesión de ámbito inferior al nacional deberá existir un Consejo General de Colegios y que es un instrumento fundamental para vertebrar el ejercicio de las funciones que tienen encomendadas.

Los integrantes de la Red de Colegios Profesionales de Periodistas se reunieron a mediados del año pasado con la presidenta del Congreso de los Diputados y con los representantes de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, a los que les transmitieron la necesidad de la creación del Consejo General de Colegios, una petición que obtuvo una buena acogida por parte de todos los partidos políticos. Prueba de ello es que se llegó a presentar una proposición de ley al respecto y que estaba siguiendo los trámites legales pertinentes hasta que el adelanto de las elecciones generales tuvo como consecuencia la paralización de este proceso. Por todo ello, la Red de Colegios Profesionales de Periodistas vuelve a insistir a todos los partidos políticos en la necesidad e importancia de crear el Consejo General de Colegios Oficiales de Periodistas, ya que dotará a la profesión de un instrumento para defender los derechos de los profesionales de la comunicación y denunciar, en los casos que sea oportuno, la vulneración de estos.

 

Red de Colegios Profesionales de Periodistas

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se constituyó el 14 de junio de 2018 y está formada por los nueve Colegios Profesionales de Periodistas que actualmente existen en España (Andalucía, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco).

Reunión de la Red de Colegios Profesionales de Periodistas en Barcelona

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se ha reunido este fin de semana en Barcelona para avanzar en la creación del Consejo General de Colegios de Periodistas. Los nueve colegios que forman parte de la Red, entre ellos el andaluz, han expuesto los principales retos, prioridades y líneas de trabajo de cada uno, con la intención de consensuar objetivos y actuaciones comunes.

El encuentro ha servido para evaluar los primeros meses de funcionamiento de la Red, constituida formalmente en junio de este año. Todos han coincidido en el valor que ha aportado este espacio colaborativo que ha permitido compartir ideas y servicios en favor de la profesión y la defensa de los valores del periodismo, así como la unidad de acción con la que se ha trabajado.

Parte de la jornada se ha dedicado a debatir cómo debe ser la transformación de la Red en Consejo General y las gestiones a realizar para llevarla a cabo. La Red de Colegios ha empezado a trabajar en un borrador de Estatutos del Consejo General. Los Colegios expresan su confianza en que todos los partidos con representación parlamentaria apoyen la proposición de ley para la creación del Consejo que recientemente se ha presentado en el Congresos de los Diputados.

También se ha dedicado una sesión a tratar sobre la precariedad laboral del sector, la no gubernalización de los medios públicos y la igualdad de género en los medios de comunicación. Sobre este debate inicial se ha abierto un periodo de trabajo que culminará con un posicionamiento conjunto sobre cada una de estas materias.

El presidente del Consell de la Informació de Catalunya, Roger Jiménez, ha participado en la Jornada exponiendo la tarea que realiza este órgano de arbitraje, creado en 1997, que vela por el cumplimento del código deontológico del Col·legi de Periodistes de Catalunya.

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas se constituyó el 14 de junio de 2018, representa a más de 7.000 colegiados y colegiadas y está formada por los colegios de Andalucía, Asturias, Cataluña, Castilla y León, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco. Por parte del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, han acudido la decana, Eva Navarrete Maceas y el secretario general, José Barrera Castaño.

Monserga no, dignidad

Opinión

Reconozco que sería incapaz de utilizar la palabra monserga al hablar de cuestiones sensibles, o que  puedan adquirir en un momento determinado cierta trascendencia para mis iguales. Se trata de una expresión gratuita, innecesaria, despreciativa, que no deja espacio para la conciliación. Además, los términos desdeñosos no contribuyen a eliminar la confusión en un debate, y sí a provocar cierto riesgo de confrontación. No caeré en esa tentación. La monserga solo puede aplicarse a un mensaje vacío y repetitivo, y la profesionalización de los periodistas no puede ser considerada ni una cosa ni la otra.

El caso es que el periodismo español, cíclicamente se desangra, abierto en canal, para discutir sobre su realidad más lacerante, en base a la premisa de una formación superior reglada para el ejercicio profesional, que no todos aceptan. No es el caso de discutir sobre la libertad de información, ni sobre el libre acceso a los medios de comunicación, que consagra la Constitución española en su artículo 20, sino sobre la necesidad de una reserva de ley en el oficio de los titulados universitarios especializados en la gestión técnica de los medios, como garantía precisamente de ese libre acceso a los medios de todos los ciudadanos.

Hablamos, discutimos, sobre la necesidad de un título en esta especialidad. Porque lo que no está en discusión es la necesidad de una formación rigurosa,  cuya responsabilidad la mayoría coincidimos en que debe ser asignada al ámbito disciplinado de la Universidad. Ya el Estado lo ve así, al permitir, y de forma muy generosa, la proliferación de centros universitarios donde se estudia la carrera. Curiosamente, nadie ha querido poner freno a esa escalada suicida,  pero son muchos los detractores del título, aunque alguno de ellos llene sus bolsillos con dinero procedente de esa actividad docente tan denostada, donde abundan los másteres y los programas asequibles para todos los gustos (que no bolsillos).

Pero si todos los periodistas coincidimos en que la formación intelectual resulta un elemento imprescindible en el proceso de desarrollo y/o regeneración profesional de nuestro trabajo, no ocurre lo mismo en las valoraciones sobre el intrusismo. Aquí sí que discrepamos, y algunos lo hacen con una argumentación verdaderamente disparatada.

Lejos de considerar el asunto una anomalía, a la que se quiere otorgar carta de naturaleza, existen opiniones que asignan a los editores la capacidad exclusiva para discernir sobre la cualificación profesional de los informadores. No lo dicen abiertamente, y sus razones tendrán, pero lo cierto es que sus actos les delatan. Jamás dirán lo que todos pensamos: si los editores nunca estuvieron en la pelea por la libertad de prensa, ni lo han estado nunca en el esfuerzo por la dignidad laboral de los periodistas,  resulta demasiado evidente pensar que tampoco estarán en la penúltima batalla por la regulación del ejercicio periodístico, lo que ahora plantea el colectivo.

La titulación universitaria de los periodistas, incluidos los problemas laborales causantes de su descontrol, ha generado en cambio un sentimiento de grupo que la profesión antes no tenía.  Con eso no contaban los empresarios y adláteres (curiosamente, no he leído aún un artículo de un editor posicionándose sobre el tema), por eso siguen mostrando los mismos argumentos oportunistas, que encadenan  indistintamente razones laborales, profesionales, políticas y coyunturales para justificar lo injustificable. Todas con la misma conclusión: no hay que molestar al que paga. Sospechoso.

Luego están los argumentos relativos a la cuenta de resultados de las empresas,  el último recurso en un discurso ignominioso.  En realidad, las continuas crisis del sector solo han contribuido a empobrecer la profesión en la misma medida en que se enriquecían los editores. Alguien significativo lo señalaba en una ocasión: en este sector hay dinero inagotable para pagar despidos, pero no lo hay para retribuir dignamente a los periodistas, a los que además se culpa de no haber descubierto la solución que haga rentables los medios digitales. Porque las soluciones del empresario, como todo el mundo sabe,  no han ido más allá de la reiterada disminución de salarios, y la reconversión de las redacciones para hacer del periodista un obrero orquesta, hábil para cubrir todas las funciones posibles bajo un mismo contrato, y en jornada interminable. 

Según esta tesis, los proyectos informativos tradicionales (deontológicos) deben pasar a un segundo término, para así poder acabar con la última frontera que impide la robotización del sector.

Por si fuera poco, han aparecido los Colegios de Periodistas, que lejos de autosilenciarse, como históricamente han pretendido imponer los editores al colectivo de periodistas, están reivindicando la regeneración del grupo en base a la titulación universitaria, único elemento que ha logrado cierto consenso ante la imprescindible necesidad de una gestión deontológica de los medios y una independencia de criterio frente a las presiones internas y externas.

Los Colegios, por lo visto, amenazan el esquema tradicional de los medios, donde la endogamia profesional debe ser quien conceda la credencial de periodista, y no la Universidad, aunque sea mediante un título fácil y bonito con el que adornar el despacho de algún pariente director, nombrado a veces por razones de consanguinidad y no por méritos intelectuales.

Pero, por lo que parece, es el propio título la objeción. La titulación, o no, en periodismo, es lo que curiosamente nos enfrenta entre nosotros. Un eslabón más en la enloquecida dinámica de este gremio, al que desde luego nadie tendrá la osadía de tildar de corporativista.

Pese a todo, incluidas las calamidades laborales, los objetivos de la profesión han venido cumpliéndose. Tal vez con demasiada lentitud, por el empecinamiento de factores de todo tipo. Pero avanzamos. Primero fue la democratización de las estructuras del colectivo, luego la creación de las facultades universitarias para los estudios de la profesión y ahora, inexorablemente, los colegios profesionales. La presión de esa enorme avalancha de titulados, primero recibidos con orgullo en las redacciones y ahora, por lo que dicen algunos, no sin cierto desdén, sin duda ha hecho avanzar a la profesión en el camino correcto.

Hasta ahora el debate a favor y en contra siempre ha encontrado resquicios por los que pervivir. Se ha convertido en un dilema eterno, sí pero no, no pero sí. Sí, pero tercera vía, no pero formación rigurosa convalidable por los editores. ¿Qué  circunstancias diferentes concurren ahora? Tal vez los periodistas son ahora otra cosa. Y esto no son monsergas, es dignidad.

José Manuel Fernández
Colegiado Demarcación de Jaén