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El Defensor del Pueblo Andaluz asume los principios del Compromiso Público por el Empleo y la Profesión Periodística impulsado por el Colegio de Periodistas de Andalucía

El Defensor del Pueblo Andaluz incorporará a su Área de trabajo sobre empleo público el Compromiso Público por el Empleo y la Profesión Periodística y “lo tendrá en cuenta para futuras actuaciones que tenga que realizar esta Institución ante las Administraciones públicas andaluzas, en relación con el acceso al empleo público y la determinación de las características de las relaciones de puestos de trabajo”. Así se lo ha comunicado a la Junta de Gobierno del Colegio tras recibir la propuesta de adhesión al Compromiso remitida por el CPPA en el marco de la campaña de difusión emprendida por esta corporación.

En su escrito, el Defensor señala su total conformidad con los postulados del documento, en el que se expresa que “el periodismo es un servicio público fundamental para la ciudadanía y, desde esa perspectiva, la labor de información y comunicación que se realiza a través de los profesionales que desempeñan esta profesión tiene una importancia crucial para el pleno desarrollo de los sistemas democráticos, así como para garantizar la efectiva participación de la ciudadanía en los asuntos públicos”.

Igualmente, el Defensor coincide con el Colegio en que “corresponde a las administraciones públicas proteger y garantizar que esa función social del periodismo pueda desempeñarse con los medios precisos y necesarios para ofrecer una información veraz, objetiva, plural e independiente, cuyo único compromiso sea el interés general de la ciudadanía”.

Es por ello, continúa en su escrito, que “compartimos con ese Colegio que debe procurarse la mayor formación y cualificación posible para el desempeño de la profesión periodística, a través de puestos o servicios especializados que sean prestados por profesionales acreditados de la información y la comunicación.” De hecho, en la Oficina del Defensor existen dos puestos específicos dedicados a funciones de información y comunicación que son desempeñadas por profesionales titulados universitarios en dichas áreas de conocimiento.

Con esta institución son ya 39 las entidades, –asociaciones, sindicatos, colegios profesionales, diputaciones y ayuntamientos–, que han respaldado y asumido el Compromiso Público por el Empleo que implica el reconocimiento y la exigencia de la titulación universitaria específica para el desempeño de labores de información y comunicación desde las administraciones públicas.

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía se constituyó en 2013 como una corporación de derecho público que garantiza la defensa de los intereses de los profesionales, su representación y el correcto ejercicio de la profesión, a la que puedan adscribirse los profesionales que disponiendo de los conocimientos y titulaciones oportunas ejerzan la profesión periodística en Andalucía; forma parte de la Red de Colegios Profesionales de Periodistas, cuyos miembros han respaldado de forma unánime el Compromiso.

Monserga no, dignidad

Opinión

Reconozco que sería incapaz de utilizar la palabra monserga al hablar de cuestiones sensibles, o que  puedan adquirir en un momento determinado cierta trascendencia para mis iguales. Se trata de una expresión gratuita, innecesaria, despreciativa, que no deja espacio para la conciliación. Además, los términos desdeñosos no contribuyen a eliminar la confusión en un debate, y sí a provocar cierto riesgo de confrontación. No caeré en esa tentación. La monserga solo puede aplicarse a un mensaje vacío y repetitivo, y la profesionalización de los periodistas no puede ser considerada ni una cosa ni la otra.

El caso es que el periodismo español, cíclicamente se desangra, abierto en canal, para discutir sobre su realidad más lacerante, en base a la premisa de una formación superior reglada para el ejercicio profesional, que no todos aceptan. No es el caso de discutir sobre la libertad de información, ni sobre el libre acceso a los medios de comunicación, que consagra la Constitución española en su artículo 20, sino sobre la necesidad de una reserva de ley en el oficio de los titulados universitarios especializados en la gestión técnica de los medios, como garantía precisamente de ese libre acceso a los medios de todos los ciudadanos.

Hablamos, discutimos, sobre la necesidad de un título en esta especialidad. Porque lo que no está en discusión es la necesidad de una formación rigurosa,  cuya responsabilidad la mayoría coincidimos en que debe ser asignada al ámbito disciplinado de la Universidad. Ya el Estado lo ve así, al permitir, y de forma muy generosa, la proliferación de centros universitarios donde se estudia la carrera. Curiosamente, nadie ha querido poner freno a esa escalada suicida,  pero son muchos los detractores del título, aunque alguno de ellos llene sus bolsillos con dinero procedente de esa actividad docente tan denostada, donde abundan los másteres y los programas asequibles para todos los gustos (que no bolsillos).

Pero si todos los periodistas coincidimos en que la formación intelectual resulta un elemento imprescindible en el proceso de desarrollo y/o regeneración profesional de nuestro trabajo, no ocurre lo mismo en las valoraciones sobre el intrusismo. Aquí sí que discrepamos, y algunos lo hacen con una argumentación verdaderamente disparatada.

Lejos de considerar el asunto una anomalía, a la que se quiere otorgar carta de naturaleza, existen opiniones que asignan a los editores la capacidad exclusiva para discernir sobre la cualificación profesional de los informadores. No lo dicen abiertamente, y sus razones tendrán, pero lo cierto es que sus actos les delatan. Jamás dirán lo que todos pensamos: si los editores nunca estuvieron en la pelea por la libertad de prensa, ni lo han estado nunca en el esfuerzo por la dignidad laboral de los periodistas,  resulta demasiado evidente pensar que tampoco estarán en la penúltima batalla por la regulación del ejercicio periodístico, lo que ahora plantea el colectivo.

La titulación universitaria de los periodistas, incluidos los problemas laborales causantes de su descontrol, ha generado en cambio un sentimiento de grupo que la profesión antes no tenía.  Con eso no contaban los empresarios y adláteres (curiosamente, no he leído aún un artículo de un editor posicionándose sobre el tema), por eso siguen mostrando los mismos argumentos oportunistas, que encadenan  indistintamente razones laborales, profesionales, políticas y coyunturales para justificar lo injustificable. Todas con la misma conclusión: no hay que molestar al que paga. Sospechoso.

Luego están los argumentos relativos a la cuenta de resultados de las empresas,  el último recurso en un discurso ignominioso.  En realidad, las continuas crisis del sector solo han contribuido a empobrecer la profesión en la misma medida en que se enriquecían los editores. Alguien significativo lo señalaba en una ocasión: en este sector hay dinero inagotable para pagar despidos, pero no lo hay para retribuir dignamente a los periodistas, a los que además se culpa de no haber descubierto la solución que haga rentables los medios digitales. Porque las soluciones del empresario, como todo el mundo sabe,  no han ido más allá de la reiterada disminución de salarios, y la reconversión de las redacciones para hacer del periodista un obrero orquesta, hábil para cubrir todas las funciones posibles bajo un mismo contrato, y en jornada interminable. 

Según esta tesis, los proyectos informativos tradicionales (deontológicos) deben pasar a un segundo término, para así poder acabar con la última frontera que impide la robotización del sector.

Por si fuera poco, han aparecido los Colegios de Periodistas, que lejos de autosilenciarse, como históricamente han pretendido imponer los editores al colectivo de periodistas, están reivindicando la regeneración del grupo en base a la titulación universitaria, único elemento que ha logrado cierto consenso ante la imprescindible necesidad de una gestión deontológica de los medios y una independencia de criterio frente a las presiones internas y externas.

Los Colegios, por lo visto, amenazan el esquema tradicional de los medios, donde la endogamia profesional debe ser quien conceda la credencial de periodista, y no la Universidad, aunque sea mediante un título fácil y bonito con el que adornar el despacho de algún pariente director, nombrado a veces por razones de consanguinidad y no por méritos intelectuales.

Pero, por lo que parece, es el propio título la objeción. La titulación, o no, en periodismo, es lo que curiosamente nos enfrenta entre nosotros. Un eslabón más en la enloquecida dinámica de este gremio, al que desde luego nadie tendrá la osadía de tildar de corporativista.

Pese a todo, incluidas las calamidades laborales, los objetivos de la profesión han venido cumpliéndose. Tal vez con demasiada lentitud, por el empecinamiento de factores de todo tipo. Pero avanzamos. Primero fue la democratización de las estructuras del colectivo, luego la creación de las facultades universitarias para los estudios de la profesión y ahora, inexorablemente, los colegios profesionales. La presión de esa enorme avalancha de titulados, primero recibidos con orgullo en las redacciones y ahora, por lo que dicen algunos, no sin cierto desdén, sin duda ha hecho avanzar a la profesión en el camino correcto.

Hasta ahora el debate a favor y en contra siempre ha encontrado resquicios por los que pervivir. Se ha convertido en un dilema eterno, sí pero no, no pero sí. Sí, pero tercera vía, no pero formación rigurosa convalidable por los editores. ¿Qué  circunstancias diferentes concurren ahora? Tal vez los periodistas son ahora otra cosa. Y esto no son monsergas, es dignidad.

José Manuel Fernández
Colegiado Demarcación de Jaén

La demarcación onubense del CPPA da a conocer a los profesionales de Huelva TV las ventajas de ser colegiado

Desde #HuelvaCPPA seguimos visitando compañeros de la información local, en este caso de la televisión municipal @Huelvatv. Durante el encuentro les hemos informado de las ventajas de la colegiación para luchar juntos por la mejora de nuestra profesión. La solicitud de colegiación puede presentarse telemáticamente, en periodistasandalucia.es/solicitud-de-ingreso/.

Presentada la Red de Colegios Profesionales de Periodistas

Los nueve Colegios Profesionales de Periodistas que actualmente existen en España han firmado en Madrid el acta de constitución de la Red de Colegios Profesionales de Periodistas, cuyo objetivo es coordinar las actuaciones en defensa de la profesión hasta la constitución del Consejo General de Colegios de Periodistas.

Tras la presentación de dicha Red, representantes de los colegios de Cataluña, Galicia, Murcia, Andalucía, País Vasco, Castilla y León, La Rioja, Asturias y Navarra han mantenido una primera reunión de trabajo para fijar los objetivos a corto y medio plazo. En este sentido, los decanos y vicedecanos de dichos Colegios se reunieron el miércoles con la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, y con portavoces de los grupos políticos PSOE, PP, Ciudadanos y Podemos para exigirles que realicen los trámites necesarios para que se promulgue la ley al amparo de la cual se cree el Consejo General de Colegios de Periodistas.

La Red de Colegios Profesionales de Periodistas permitirá a los más de 7.000 colegiados beneficiarse de todas las iniciativas formativas y de cualquier otro tipo impulsadas desde cualquier Colegio de la Red. Asimismo, se convertirá en el interlocutor oficial con las instituciones públicas a la hora de defender los derechos de los profesionales de la comunicación y denunciar, en los casos en que se pertinente, la vulneración de estos.

Una de las primeras novedades será la creación de un carné conjunto de todos los Colegios de Periodistas, lo que supone el primer paso para el establecimiento de un registro unificado de la profesión. Además, se comenzará a trabajar en otro tipo de proyectos que tengan como principal objetivo la exigencia de la titulación para el ejercicio profesional, luchar contra la precariedad laboral y el intrusismo, dos de los principales males que aquejan en la actualidad a los profesionales de periodismo y de comunicación audiovisual.

Los Colegios de Periodistas demandan en el Congreso que la titulación sea obligatoria para el ejercicio de la profesión

Solicitan la promulgación del ‘Estatuto del Periodista’, para poner fin al intrusismo y proteger el derecho fundamental de información frente a la proliferación de noticias falsas y de portales digitales que se revisten de la apariencia de medios de comunicación sin serlo.

Exigen a su vez la promulgación urgente de la Ley de Creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Periodistas, como órgano superior de representación de la profesión y defensa de las obligaciones deontológicas.

Los Colegios Profesionales de Periodistas de España han solicitado hoy en el Congreso de los Diputados que se ponga fin a la actual desregulación del sector, mediante la promulgación del ‘Estatuto del Periodista’, una norma que devuelva la obligatoriedad de disponer de la correspondiente titulación para el ejercicio profesional del periodismo, expedida por cualquiera de las Facultades de Periodismo y Comunicación Audiovisual existentes en España.

Los Colegios de Periodistas reclaman que se ponga fin al intrusismo, como primer paso para proteger el derecho fundamental de información de la ciudadanía, hoy  atacado por la proliferación de noticias falsas y de portales digitales que se revisten de la apariencia de medios de comunicación sin serlo, confundiendo deliberadamente a la sociedad, ya que en ellos cualquier atisbo de periodismo brilla por su ausencia.

Han exigido a su vez la urgente promulgación de la Ley de Creación del Consejo General de Colegios Profesionales de Periodistas, tal y como dispone con carácter imperativo la vigente legislación en materia de Colegios Profesionales. Los Colegios confían en que esta norma pueda ser tramitada como proposición de Ley por parte del legislativo, poniendo fin al inexplicable bloqueo que ha dado pie a situaciones tan injustas como la creación de Consejos Generales de otras profesiones cuyos Colegios nacieron después que los Colegios de Periodistas, mientras la profesión periodística sigue esperando.

Derechos de autor, Ley Mordaza y RTVE

La necesidad de reformar la Ley de Propiedad Intelectual, para que los derechos de autor de los periodistas queden expresamente recogidos en ella; la derogación de los artículos de la Ley de Seguridad Ciudadana (‘Ley Mordaza’) que limitan derechos sin crear mayor seguridad; la petición del concurso para que la renovación del Consejo de Administración de RTVE se lleve a cabo con la mayor celeridad, han sido otros de los asuntos abordados por los Colegios de Periodistas tanto con la presidenta del Congreso, como con los Grupos Parlamentarios.

En el mismo sentido, los Colegios reclaman otros cambios que permitirían mejoras notables para los profesionales y abrirían nuevas oportunidades de empleo tanto en el sector público, mediante la creación de puestos específicos de técnicos de comunicación en las administraciones públicas; como en el privado, permitiendo el acceso a la docencia en los distintos niveles educativos, realizando cambios en la clasificación de actividades económicas para otorgar mayor identidad a las distintas facetas profesionales así como en el tratamiento del IVA, que afecta especialmente a las trabajadoras y trabajadores autónomos.

Las anteriores demandas han sido formuladas de manera unánime por todos los Colegios de Periodistas existentes en España y que actualmente son los de Cataluña, Galicia, Murcia, Andalucía, País Vasco, Castilla y León, La Rioja, Asturias y Navarra. La Ley de Creación del Colegio de Periodistas de Aragón ya ha sido promulgada y están en trámite las de los Colegios de Cantabria y Canarias.

Las directivas de estos Colegios han sido recibidas por la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor y han mantenido después reuniones de trabajo con la Comisión de Educación y Deporte y con los portavoces de los distintos Grupos Parlamentarios de la Cámara Baja. Por parte del Colegio andaluz, han acudido al encuentro la decana, Eva B. Navarrete y el secretario general, José A. Barrera.