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Editorial: La extinción de los dinosaurios

A principios de la década de los 80, el grupo The Buggles lanzó la exitosa canción Video kill the radio star. Fue el primer videoclip que emitió la cadena MTV. La canción muestra cómo una vieja estrella de la radio ve cómo sus días de gloria han terminado debido a la nueva irrupción de una forma de consumir música. En nuestro sector de la comunicación la canción de The Bugles tiene su homónimo actual en el mantra de que las nuevas tecnologías han acabado con el periodismo.

En realidad con los que han acabado las redes sociales es con un monopolio que beneficiaba a unos pocos, entre ellos los periodistas caducos de la vieja escuela, esos que están encantados de sentarse al lado de un gran político en los actos públicos. Hoy la comunicación es un nuevo y apasionante mundo de interacciones en los que ya no caben las mentiras mediáticas o los favores y en las que, por primera vez, los periodistas son también fiscalizados en su trabajo por nada menos que su verdaderos jefes: la ciudadanía. Aunque está en marcha y es irremediable, la extinción de los dinosaurios del periodismo aún no se ha llevado a cabo. Todavía persisten algunos, afanados en sobrevivir aferrados a lo que hasta ahora era su poder mediático que les ha repercutido beneficios o, al menos, la satisfacción de su ego. Pero es cuestión de tiempo que ese poder, ya ilusorio, se disipe.

Ahora lo que da relevancia no es ser el afortunado que escribe una página en un periódico, o participa en una de esas cansinas tertulias pensadas para satisfacer a políticos en las televisiones y en las radios. No. Ahora es la gente la que decide si se es un ‘influencer’ o si se es un cantamañanas. Y además lo dicen en canales que ya no pueden ser censurados por intereses opacos.

El fin del monopolio de la comunicación, mantenido hasta la irrupción de las redes sociales y de la nueva manera de consumir la información y de crearla, es la muerte de una forma de hacer periodismo, en la que los errores profesionales -con suerte (y casi siempre con sentencia judicial por medio)- quedaban enterrados en una rectificación mínima escondida en las páginas más aburridas de un diario. Se temía que reconocer un error en un medio dañase su prestigio. Era todo lo contrario. Ese palacio de marfil que han sido los medios tradicionales, donde el error o la mala praxis eran inadmisibles, se está derrumbando precisamente por no hacer bien las cosas. El periodismo se ha puesto por culpa de los dinosaurios mediáticos al servicio de los anunciantes y le dio la espalda a la ciudadanía y esa factura se está pagando ahora.

La crisis del periodismo que mugen los viejos dinosaurios culpando a la ciudadanía de querer ser comunicadores no es más que la democratización de la comunicación. Las redes sociales han roto ese esquema básico de emisor, mensaje y receptor. Ahora todos pueden ser emisores. No estoy hablando de periodismo ciudadano, esas dos palabras que producen en los dinosaurios del periodismo el mismo efecto que el crucifijo a un vampiro. Me refiero a que el papel del periodista ha cambiado y tiene irremediablemente (y afortunadamente) que pensar en que ya no es emisor unidireccional y que ya no hay púlpitos para lanzar información a una congregación silenciosa.

El periodista ahora está obligado a conversar con su público, a escucharlo y, si es capaz de hacerlo bien, de incorporar las aportaciones de las voces de la ciudadanía al texto periodístico. Para ello hay medios que lo tienen claro y están adaptándose a la nueva realidad, con nuevos géneros y secciones que interactúan con los usuarios de la información. Un ejemplo lo pude ver en Medellín, donde un medio local, ‘El Colombiano’ tiene como una sección estrella a una periodista que se nutre de las informaciones que le suministran los ciudadanos a través del wassapp. La gente son los ojos de la ciudad y la periodista recibe mensjaes, investiga, contrasta y pone en contexto esa información. ¿Periodismo ciudadano? Si lo quiene llamar así, bienvenido sea.

Mientras, los dinosaurios del periodismo les dirán que basta con aprender las nuevas tecnologías. Que es una cuestión de aparatos, de tecnología. Y les propondrán cursos de reciclaje para aprender a abrirse una cuenta en twitter, en instagram o a manejar facebook. Pero no es cierto. No basta con aprender mecanografía para saber escribir. Estamos en un cambio que afecta a la forma de hacer periodismo, de elaborar los mensajes y de componer un sistema de comunicación interesante para la gente (no sólo para los políticos o anunciantes, como ha hecho el periodismo tradicional de los dinosaurios).

Pero no sólo está cambiando la forma de hacer periodismo y de consumir la información. Los cambios han cercenado la propia estructura caciquil de los medios de comunicación tradicionales. Les pongo otro ejemplo: hace veinte años, cuando yo era un reportero de un medio de comunicación tradicional, al presentar un elaborado reportaje de investigación a mi director se me dijo: “Muchacho, tu reportaje no se va a publicar porque afecta a una persona muy importante para nuestro medio”. Hasta me dijeron que “debía dar gracias de que no me pusieran de patitas en la calle”. El reportaje nunca se publicó. Años después, cuando ya estaba consolidado como periodista ambiental sobre todo en las redes sociales, con varios miles de seguidores, al escribir un reportaje de investigación que “afectaba” a un anunciante del medio en el que publicaba, se me instó a modificar el reportaje, a lo cual evidentemente me negué. Entonces tal vez no lo publiquemos”, me dijeron. “Yo si lo haré, en mi blog y comentaré todo esto en las redes”, respondí. Periodismo manda. El reportaje salió publicado en el medio de comunicación. Ese día vi temblar a un dinosaurio sabedor de que el ecosistema está cambiando y que o se adapta, o se extingue.

 Ricardo Gamaza
Periodista agroambiental

La Fundación porCausa, una apuesta por el «periodismo al servicio de los ciudadanos», premio Libertad de Expresión

Recibió el galardón de la AP-APAL Gumersindo Lafuente, codirector del proyecto que fusiona periodismo con investigación social

Los periodistas José María Granados, Guillermo Herrera y Rafael Baza distinguidos con el escudo de oro de la Asociación de la Prensa

“La prensa nos hace libres”. Fue la frase con la que la presidenta Covadonga Porrúa clausuró el 13 de mayo de 2016 el LXXXV Aniversario de la Asociación de Periodistas de Almería (AP-APAL), que reunió a más de ciento cincuenta personas en el Museo de Almería. Fueron homenajeados una veintena de profesionales de la información almerienses y Gumersindo Lafuente, en nombre de la Fundación porCausa, de la que es codirector, recibió el Premio Libertad de Expresión que reconoce la importancia de un proyecto que apuesta por el “periodismo al servicio de los ciudadanos”.Gumersindo_Lafuernte-Inmaculada_Ramos

Lafuente que recibió el trofeo acreditativo –reproduce en mármol blanco de Macael el monumento a la Libertad de Expresión que se alza en la plaza de los Periodistas- de manos de la vicepresidenta de la FAPE y de la AP-APAL, Inmaculada Ramos, agradeció la distinción destacando que porCausa “nace del intento de aprovechar el trabajo de los investigadores sociales, fusionándolo con el periodismo”. “Son temas de los que no se hablaba, pero que son necesarios que formen parte del debate público”: refugiados, inmigrantes, desigualdades, etc. Gumersindo Lafuente resaltó la importancia que tiene en estos momentos el hacer un “periodismo al servicio de los ciudadanos, porque va a ser cada vez más necesario y tendrá más repercusión”.

Reconocimiento a una veintena de periodistas almerienses

El acto del LXXXV Aniversario de la Asociación de la Prensa de Almería, fundada el 3 de mayo de 1931, que estuvo presentado por los periodistas Yandira Villegas y Manuel Carretero, homenajeó a una veintena de periodistas almerienses. Recibieron el escudo de oro los nuevos asociados vitalicios Rafael Baza Galante, Guillermo Herrera Plaza y José María Granados de Torres, con una trayectoria profesional de más de tres décadas de periodismo cada uno. Los tres tuvieron palabras de elogio para “la mejor profesión y la más agradecida”, pero invitando a los compañeros “a no perder nunca la dignidad”. Granados, que presidió la AP-APAL durante doce años, visiblemente emocionado adelanto que “el periodista puede ser pensionista, pero nunca se jubila”.

De igual manera, hubo un reconocimiento público a quienes llevan una veintena de años en la profesión como asociados: Manuel León, Marisol Castillo, José Plaza, Javier Salvador, María Dolores Garcés, Miguel Clement, Chelo Rodríguez, Francisco José Granados, Rocío Amores, Chusa García Aguilar, Juan José Aguilera, María Dolores García Rodríguez, Diego García Campos, Simón Ruiz Carrillo, José Luis de las Herrán, Damián García Agüero y Armando García. Estos recibieron un trofeo, que se entrega por primera vez, y que representa una pluma en acero, obra y diseño de Bronce Arquitectónico.

No perder el rumbo ante presiones económicas y políticas

Comenzó su discurso de clausura la presidenta de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL) y del Colegio de Periodistas de Andalucía en Almería (CPPAA), Covadonga Porrúa resaltando la «buena noticia, pero de verdad, para el periodismo» que supuso hace siete días la liberación de los tres periodistas secuestrados en Siria: José Manuel López, Ángel Sastre y Antonio Pampliega, éste precisamente participante en dos ediciones del Premio Colombine. Después, Porrúa hizo un repaso por las amenazas más actuales a la libertad de prensa: 154 periodistas encarcelados en el mundo -entre ellos Ahmed Humeidan, fotógrafo apadrinado por los periodistas almerienses que lleva entre rejas desde 2012 en Baréin-; las acusaciones contra dos periodistas de ABC por revelar escuchas telefónicas, afortunadamente ya retiradas por la fiscalía; el ERE «taimado, brutal y dañino» de Unidad Editorial; o la censura y veto de Juan Luis Cebrián a Ignacio Escolar, por contar los negocios del que fuera director de El País, etc.

Porrúa destacó en sus palabras el hecho de que los periodistas y las empresas «tengan que navegar y no perder el rumbo entre las presiones económicas y políticas, tan cercanas en los medios locales, como aquí, en Almería, hemos visto muy a menudo»; pero, a la vez, subrayó que era más difícil ponerle «puertas al campo», porque, tomando palabras de Haniel Hadad, «con tanta libertad y medios de comunicación tan activos, es muy difícil silenciar algo. Éste es el mayor mérito que tiene internet».

En otro momento de su discurso, Porrúa denunció como “grave” el hecho de la desaparición de gabinetes de prensa o bien de la externalización de los servicios de comunicación ya consolidados de instituciones, “instrumentalizando así la precariedad”. Como caso concreto detalló el del PITA, “con un despido improcedente”, agregó. Justo al contrario de lo que se viene reclamando hace años: “Que ayuntamientos, diputaciones, consejerías, incluyan en la relación de puestos de trabajo plazas de periodistas. Y que salgan a concurso público”.

La presidenta de la AP-APAL y del CPPAA se refirió al «otro baluarte de nuestro oficio», el compromiso social, para resaltar la labor de la Fundación porCausa, «periodistas que se han unido contra la desigualdad, contra la injusticia», dignos merecedores del Premio Libertad de Expresión. Tuvo palabras de elogio para los miembros vitalicios de la AP-APAL distinguidos con el escudo de oro -Rafael Baza, Guillermo Herrera y José María Granados-, todo «un orgullo para la profesión y la Asociación».

Terminó su intervención la presidenta reflejando una triste realidad: «son muchos -periodistas- los que se están quedando en el camino. En Almería apenas quedan ya televisiones y emisoras de radio. En las redacciones las sillas cada vez están más vacías. No hay fotógrafos en las plantillas de los periódicos, y los corresponsales son una especie en vías de extinción. Los que quedan, los que quedamos, tenemos que bregar con la precariedad y contratos leoninos, vergonzosos». Pero, a pesar de todo, «en los que quedan», insistió Covadonga Porrúa, «veo la misma pasión de siempre, esa mirada soñadora y chispeante, ese verbo rápido y afilado; el veneno del periodismo corre por sus venas, y ni siquiera el paro es un antídoto suficiente». Concluyó su discurso con el convencimiento «de que la prensa nos hace libres».

La esencia del periodismo

“¿Y si de narrar se trata…? El relato como esencia y método del quehacer periodístico”, fue el título de la conferencia que pronunció el periodista y doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Antonio Orta Cantón, miembro de la AP-APAL. A lo largo de su amena y rigurosa intervención, por un lado, reivindicó la esencia del periodista como contador de historias; y, por otro, defendió la narrativa como una forma “valida” de conocimiento. Es decir, como una modalidad de pensamiento que nos ayuda a ordenar la experiencia, construir la realidad y entender el mundo.

Entre los asistentes la delegada del Gobierno Andaluz, Gracia Fernández Moya; el delegado de Cultura, Alfredo Valdivia; parlamentarios nacionales y andaluces del PSOE, y amplias representaciones de los ayuntamientos de Almería (concejales del PP, PSOE, Ciudadanos e IU), Adra, y Níjar con la alcaldesa al frente, Universidad de Almería, partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales. Con la junta directiva de la Asociación de la Prensa se sentó el presidente de la Fundación Cajamar, Antonio Pérez Lao, escudo de oro del colectivo de los periodistas. El acto se celebró en el Museo de Almería y contó con la colaboración de Cajamar, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el propio museo y Bronce Arquitectónico.

Fundación porCausa, Premio Libertad de Expresión

La junta directiva de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), como jurado del premio Libertad de Expresión 2016, en su reunión del 14 de marzo de 2016, acordó por unanimidad conceder el Premio Libertad de Expresión 2016 a la Fundación porCausa, organización sin ánimo de lucro que apuesta por el periodismo de servicio público centrado en la pobreza y la desigualdad. Contribuye así a hacer más accesibles este tipo de temas que no siempre llegan al público con la profundidad que merecen aunque, cada vez, nos son más cercanos.
De esta forma, la junta directiva de la AP-APAL entiende que la Fundación porCausa “adquiere un compromiso con los ciudadanos y con el periodismo de calidad, valiéndose de la investigación, el análisis y el uso periodístico de datos en proyectos donde el rigor y la independencia son una máxima. La organización emplea como modelo alternativo, la financiación privada a través de donaciones, evitando presiones publicitarias que obstaculicen el libre ejercicio de la profesión”.

Mención especial merece ‘Sueños Rotos’, un proyecto de investigación y periodismo sobre la situación de los españoles de entre 16 y 30 años, donde se analiza y da a conocer la situación real de una generación que se ha preparado para una vida muy diferente a la que le ha tocado vivir.

Al frente de ‘porCausa’ se encuentra el reconocido periodista Gumersindo Lafuente (fundador de ‘Soitu’, director de ‘Elmundo.es’ o responsable del cambio digital de ‘El País’, entre otras ocupaciones) y el investigador Gonzalo Fanjul. El patronato de la Fundación está integrado por profesionales de la talla de Soledad Gallego-Díaz, Iñaki Gabilondo, José Juan Toharia o Kevin Watkins, entre otros.

Gumersindo Lafuente, en nombre de la Fundación porCausa, recibirá el Premio Libertad de Expresión de la AP-APAL el 13 de mayo

La Fundación porCausa, comprometida con el periodismo de calidad, que estará representada por su codirector el periodista Gumersindo Lafuente, recibirá el próximo viernes, 13 de mayo, el Premio Libertad de Expresión, que concede la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL). Será durante el acto institucional del LXXXV aniversario del colectivo de los periodistas -la entidad se fundó el 3 de mayo de 1931-, que tendrá lugar en el Museo de Almería, a las 8 de la tarde.

Los periodistas Yandira Villegas y Manuel Carretero presentarán el acto que comenzará con una conferencia del también periodista y doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Antonio Orta Cantón sobre ¿Y si de narrar se trata…? El relato como esencia y método del quehacer periodístico. Después se entregará un reconocimiento a los miembros de la AP-APAL que llevan más de veinte años pertenecientes a la organización, los profesionales del periodismo Chelo Rodríguez, María Dolores García, Armando García, Javier Salvador, Simón Ruiz, Francisco José Granados, Chusa García, Miguel Clement, Marisol Castillo, Juan José Aguilera, José Luis de la Herrán, María Dolores Garcés, José Plaza, Rocío Amores, Diego García y Damián García Agüero.

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José María Granados de Torres, Guillermo Herrera Plaza y Rafael Baza Galante, con más de tres décadas de profesión en su trayectoria profesional, miembros vitalicios de la Asociación, serán objeto de un homenaje y recibirán el escudo de oro de la AP-APAL. Un reconocimiento más que merecido para quienes disfrutan ya de la jubilación.

PorCausa, premio Libertad de Expresión

La Fundación porCausa, organización sin ánimo de lucro que apuesta por el periodismo de servicio público centrado en la pobreza y la desigualdad; contribuye así a hacer más accesibles este tipo de temas que no siempre llegan al público con la profundidad que merecen aunque, cada vez, nos son más cercanos. Ese “compromiso con los ciudadanos y con el periodismo de calidad, valiéndose de la investigación, el análisis y el uso periodístico de datos en proyectos donde el rigor y la independencia son una máxima“, han sido valorados para la concesión del galardón. La organización emplea como modelo alternativo, la financiación privada a través de donaciones, evitando presiones publicitarias que obstaculicen el libre ejercicio de la profesión”.

Al frente de ‘porCausa’ se encuentran como codirectores, el reconocido periodista Gumersindo Lafuente (fundador de ‘Soitu’, director de ‘Elmundo.es’ o responsable del cambio digital de ‘El País’, entre otras ocupaciones), que será quien reciba el premio, y el investigador Gonzalo Fanjul. El patronato de la Fundación está integrado por profesionales de la talla de Soledad Gallego-Díaz, Iñaki Gabilondo, José Juan Toharia o Kevin Watkins, entre otros.

El acto está organizado conjuntamente por la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL) y el Colegio de Periodistas de Andalucía en Almería (CPPA) y cuenta con la colaboración de Cajamar, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Museo de Almería y la empresa Bronce Arquitectónico. La entrada es libre hasta completar aforo.

Desde 2009, la AP-APAL viene concediendo los premios Libertad de Expresión. Con anterioridad fueron distinguidos los periodistas Gervasio Sánchez, Miguel Galbán Gutiérrez (Cuba), Michel Kilo (Siria), y Fernando González Urbaneja; el humorista gráfico almeriense Francisco Martín Morales “Martinmorales”, el profesor Blas Calero, el catedrático Fernando Martínez, la Escuela de Arte de Almería, las personas que hicieron posible los 75 años de vida del diario “La Voz de Almería”, y el proyecto digital “Periodismo Humano” que lidera el periodista Javier Bauluz.

 

3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa. Es tu derecho. ¡Reivindícalo!

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, desde el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía nos sumamos al lema escogido este año por la UNESCO, «Acceso a la información y derechos fundamentales. ¡Es tu derecho!», para reivindicar el libre ejercicio profesional con plenas garantías para los periodistas, y que también reclama la FAPE, Federación de Asociaciones de Periodistas de España.

Las actuaciones derivadas de la aprobación de la «Ley Mordaza» junto con los efectos devastadores de la crisis económica en el sector de los medios de comunicación, –con una insostenible destrucción de empleo y unos niveles de precariedad laboral insoportables–, ponen de manifiesto una imagen de creciente degradación de la libertad de prensa en nuestro país; toda vez que hoy, en España y en Andalucía, uno de los mayores enemigos de la prensa libre, independiente y plural es el desempleo, junto con unas condiciones laborales francamente mejorables y una altísima inestabilidad del sector.

La libertad de prensa vuelve a tener un alto coste para los periodistas. En los casos más extremos, el precio es la vida del profesional, –como lo demuestra el último informe de Reporteros Sin Fronteras–; en España y en la comunidad autónoma andaluza, el coste es tener dificultades para garantizar el derecho fundamental a un trabajo digno.

Desde el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía tenemos el compromiso y la obligación de luchar para «garantizar la independencia y la libertad informativas en beneficio de una sociedad libre y democrática» así como defender «de acuerdo con el artículo 20.1 de la Constitución Española, los derechos a la libertad de información y de expresión garantizados a todos los ciudadanos», —Estatutos del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía–. Por eso, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, manifestamos nuestro rechazo a aquellas posiciones que desde distintos órdenes de la actividad política, económica, social y judicial, amenazan el ejercicio libre, independiente y con garantías del periodismo. Reivindicamos la libertad de prensa porque es nuestro derecho y el de todos los ciudadanos a los que nos debemos.

Acciones en el Día de la Libertad de Prensa.

Como cada año, la UNESCO ha lanzado una campaña específica, que esta vez pone el foco en la defensa de este derecho universal como principio fundamental de la democracia en el mundo. Consulta toda la documentación y actividades programadas por este organismo.

Pçoster de la Unesco. 3 de mayo. Día Mundial de la Libertad de Prensa.

 

Por otro lado, la FAPE ha organizado distintas actuaciones y ha elaborado un manifesto que dará a conocer en los distintos actos programados y se leerá en todas las asociaciones miembros

En Andalucía, la demarcación del CPPA en Huelva y la Asociación onubense de la prensa han organizado las Jornadas «Informar en convivencia», enmarcadas en la programación de trabajo del Consejo de Personas Migrantes, como respuesta a la demanda de las entidades de profundizar y mejorar la relación con los medios de comunicación. En las sesiones, los periodistas Oscar Toro y Elensa Llompart  leerán en nombre de todos los periodistas de Huelva, el manifiesto con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa y también se va a presentar la campaña Stop Rumores que coordina la Federación Andalucía Acoge, que pone el acento en rumores y prejuicios, en ocasiones repetidos y ampliados por los medios, que influyen en las percepciones y discursos de la ciudadanía local sobre las personas migrantes. La campaña incorpora recursos para la identificación de los rumores y su «desmontaje».

Cartel de la Carrera de la Prensa

Cartel de la Carrera de la Prensa

Por su parte, la demarcación del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía en Málaga junto con las Asociación de la Prensa de la capital malacitana celebrarán este día el lunes 2 de mayo, con la Primera Carrera de la Prensa. Consulta el recorrido y toda la información sobre el evento.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ampara a una periodista por emitir grabaciones sobre un juicio

 

La condena del Tribunal se ha producido casi diez años después de que se produjeran los hechos por los que una periodista fue multada por un juez portugués tras emitir grabaciones sobre un juicio sin tener autorización para ello. La periodista fue acusada de realizar y emitir dichas grabaciones sin contar con el plácet de la Sala, a pesar de que el sonido fue distorsionado para evitar que se reconciera a los jueces cuyas actuaciones sirvieron para denunicar la falta de garantías procesales en un concreto proceso judicial.

El Tribunal ha considerado que la decisión de los jueces nacionales vulneró el artículo 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos,  que reconoce el derecho a la libertad de expresión. La justicia portuguesa consideró por su parte que cualquier persona, incluidos los periodistas, que ejerce su libertad de expresión se compromete con una serie de «deberes y responsabilidades» y que por tanto existen límites que ni siquiera un periodista puede sobrepasar y aún menos cuando se trataba de un profesional experiementado y conocedor de la ley como era el caso.  Sin embargo, el TEDH ha reconocido en su decisión el papel vital que desempeña la prensa en una sociedad democrática y que la actuación de la periodista fue correcta y ajustada a derecho, entre otros motivos porque las audiencias son públicas, la voz fue distorsionada y el fin perseguido, denunciar irregularidades en un proceso judicial, ha de prevalecer sobre la protección de la privacidad de los jueces afectados en interés de la sociedad.

Según el informe publicado por el propio Tribunal, en 2015 se registró un total de 28 casos en los que el artículo 10 de la Convención fue vulnerado. El principal país infractor fue Turquía, precisamente ahora en el punto de mira de la crisis de los refugiados, que ha sido condenada hasta en 10 ocasiones y que recientemente ha sido noticia por liberar, después de tres meses de detención ilegal, a dos periodistas. Del mismo modo que, como se recoge en el balance 2015 de Reporteros Sin Fronteras, en este país han sido encarcelados ocho periodistas y dos han sido asesinados. Sin embargo, llama la atención en el informe del Tribunal cómo otros países de nuestro entorno cercano han sido también objeto de su actuación hasta tres veces en este último año, caso de Francia. Por otro lado, interesa resaltar el análisis específico realizado por el TEDH sobre protección de las fuentes periodísticas, por extensión del mencionado artículo 10 de la Convención. En el documento, se ponen de manfiesto las condenas a distintos países por obligar a periodistas a revelar sus fuentes o por incautar material de trabajo utilizado para sus tareas de investigación periodísticas.

En España, la libertad de expresión es un derecho reconocido en el artículo 20 de la Constitución que ampara igualmente el derecho a la información y que proteje y salvaguarda la labor de los periodistas. Posteriormente, la entrada en vigor de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, más conocida como «ley mordaza», ha venido a establecer otros niveles de garantías que pudieran hacer vulnerables las primeras y mayores. En cualquier caso, la Constitución garantiza con carácter general el acceso de los medios a las salas de vistas para asistir a audiencias públicas y el libre acceso de fotógrafos y cámaras de televisión y sólo en determinadas y justificadas circunstancias se limita este derecho de acceso.

Documentos y sitios de interés: