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El ayuntamiento de Granada se compromete con la estabilidad laboral de los periodistas

A petición del colectivo de trabajadores de los medios de comunicación de Granada y del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada ha aprobado por unanimidad una declaración institucional relativa al cumplimiento de cláusulas sociales que garanticen la estabilidad laboral en los medios de comunicación.

En el pleno ordinario celebrado esta mañana, el consistorio de la capital se compromete a exigir a los responsables de las empresas de medios de comunicación el cumplimiento de cláusulas sociales que protejan los derechos de los trabajadores y garanticen una mejora de su estabilidad laboral en aquellas relaciones económicas que éste establezca.

Así mismo, como recoge la declaración institucional, el Ayuntamiento comprende y acoge la preocupación y reivindicación del colectivo de trabajadores de los medios y del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, e insta seriamente a los responsables de estas empresas de comunicación para que protejan los derechos de esos trabajadores.

Este es el texto completo de la declaración institucional aprobada por el Ayuntamiento de Granada esta mañana:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El periodismo es la forma en la que llega a nuestro entorno todo tipo de información, con el análisis de las noticias y crónicas que forman parte del día a día; con el relato de sucesos que ocurren tanto en nuestro ámbito más cercano como en cualquier parte del mundo. De media en España, cada ciudadano y ciudadana dedican 223 minutos al día a contemplar programas de televisión; entre ellos, los espacios informativos de la jornada se sitúan entre los 5 primeros de los más vistos.

La prensa reúne a cerca de diez millones y medio de personas a diario, según datos recabados por la Encuesta General de Medios (EGM). Certifica además que el 60% de la población sintoniza, en algún momento del día, una emisora de radio.

A pesar de los avances de las redes sociales en este campo, Facebook tiene menos cuentas en España que oyentes la radio. Las ediciones digitales de diarios superan al conjunto de entradas y visualizaciones en Twitter en nuestro país. La sociedad consume con avidez medios de comunicación porque le aportan un valor fundamental a cualquier democracia que se precie: la información. Y detrás de este contenido, existe el trabajo muy denodado de miles de trabajadores.

Para los periodistas, en los últimos años, la situación profesional se ha tornado más difícil. La creciente ‘autonomización’; la dificultad de acceso a un primer empleo para los más jóvenes; el aumento de becarios mal pagados, la caída de 17% del salario base medio de los periodistas o la desaparición de algunos medios, -según el informe de la federación de asociaciones de la Prensa-, son los principales factores de esta lamentable situación.

Es por ello, que desde el Ayuntamiento de Granada queremos hacernos eco de esta problemática para un colectivo de personas que es esencial en la búsqueda de una mejor calidad democrática para un país.

En los últimos años, se ha tomado conciencia, -y este Ayuntamiento es ahora ejemplo de ello-, que los contratos públicos no sólo constituyen exclusivamente un medio de abastecerse en condiciones más ventajosas sino que, en la actualidad, a través de la contratación pública, los poderes públicos pueden realizar una intervención en la vida económica, social y política del país. Los criterios sociales, laborales y medioambientales vienen admitidos y fomentados por muchas instituciones, entendiendo que lejos de restringir o limitar la libre competencia, suponen una excelente regulación de la misma.

Por todo lo anteriormente expuesto, se propone al Pleno del Ayuntamiento de Granada que adopte los siguientes ACUERDOS:

Primero.- El Ayuntamiento de Granada se compromete a exigir a los responsables de las empresas de medios de comunicación el cumplimiento de cláusulas sociales que protejan los derechos de los trabajadores y garanticen una mejora de su estabilidad laboral en aquellas relaciones económicas que éste establezca.

Segundo.- El Ayuntamiento comprende y acoge la preocupación y reivindicación del colectivo de trabajadores de los medios e insta seriamente a los responsables de estas empresas de comunicación para que protejan los derechos de esos trabajadores. Sin periodistas no hay periodismo.

Francisco Carrión, corresponsal en Egipto para el diario «El Mundo», gana la VI edición del Premio de Periodismo «Colombine»

Un año más, la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), con el patrocinio de la Fundación Unicaja reconoce la labor periodística con el certamen Internacional de Periodismo «Colombine» que, en su sexta edición, se ha concedido al periodista Francisco Carrión por su reportaje «La venganza de las kurdas contra el Califato», publicado en el dominical «Papel» del diario «El Mundo«.

La entrega del premio, dotado con 3.000 euros y un trofeo acreditativo, tendrá lugar este viernes 27 de octubre a las 8 de la tarde, en el Centro Unicaja de Cultura (CUC) de Almería, en un acto en el que intervendrá la catedrática de Lengua y Literatura españolas, Concepción Núñez Rey quien pronunciará una conferencia sobre «Periodismo de Carmen de Burgos, una obra universal», con motivo del 150 aniversario de la periodista y escritora almeriense. La ceremonia de entrega concluirá con la presentación de la VII edición del premio, cuyo plazo para aportar candidaturas comenzará el 29 de noviembre y se cerrará el 15 de febrero de 2018.

El ganador de este año, Francisco Carrión es corresponsal para «El Mundo» desde enero de 2011 cubriendo la actualidad de Egipto, Irak y resto de Oriente Próximo. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla fue premio extraordinario fin de carrera y obtuvo mención especial en Periodismo en los Premios Nacionales a la excelencia en el rendimiento académico universitario del Ministerio de Educación. Carrión ha complementado su formación con estancias en la Universidad Carlos III de Madrid (2008-2009) y en la Universidad de Leeds (Reino Unido, 2007-2008). Antes de ejercer la corresponsalía de «El Mundo«, fue becario en la oficina de El Cairo de la Agencia «Efe«. En su corta trayectoria, ha obtenido los siguientes premios: Tiflos de periodismo digital, de la ONCE, 2015; «Concha Espina», de la Asociación de la Prensa de Cantabria, 2015; Joven de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid, 2014; Periodismo para el desarrollo de la Fundación CODESPA, 2014; Periodista Joven del Año 2014, de la Asociación de la Prensa de Madrid. (APM); y “Comunicación” de la Asociación de la Prensa de Sevilla, en 2017.

Once finalistas

Las cifras de la sexta edición marcan un nuevo récord de participación en la trayectoria del «Colombine«: 152 candidaturas procedentes de trece países. Las obras corresponden a 134 periodistas (87 mujeres). Los soportes elegidos fueron 54 en papel, 93 en internet, 9 de radio y 7 de televisión.

Resultaron finalistas, además del ganador Francisco Carrión, lo siguientes profesionales: Eva Melús (Barcelona), con «Si ella te es infiel sacúdele» (publicado en «El Periódico de Catalunya«); Eduardo del Campo (Sevilla), con «El ángel tatuado que salva al Niño Brujo» («El Mundo» – «Crónica«); Zigor Aldama (China), con «Regreso al infierno del sexo» («El País«); Gonzalo Estefanía (Madrid), con «Mujeres sobrantes» («Qué Radio» y «Gestiona Radio«); Ana Salvá (Tailandia), con «Tailandia revisa la violencia sexual de sus telenovelas» («Píkara Magazine«); Emanuela Zuccalá (Italia), con «UNCUT, la lucha de las mujeres contra las mutilaciones genitales femeninas«( «El País«); Mariló Rico (Sevilla), con «Mujeres con nombre» («Radio Andalucía Información»); Virginia Hernández, María F. Hernández, Javier Nadales, Luis Núñez y Marta Ley (Madrid), con «Agresiones invisibles» («El Mundo«); Teresa Villaverde e Itziar Pequeño (Bizkaia), con «Mujeres del agujero» («Píkara magazine»); y, Henrique Mariño (Madrid), con «Marcela y Elisa, las únicas lesbianas que se casaron por la Iglesia: amar puede ser un acto revolucionario» ( «publico.es«).

El jurado de esta edición estuvo formado por Elsa González, presidenta de la FAPE; David Corral, presidente de la Comisión de Publicaciones de la APM (Asociación de la Prensa de Madrid); Sonia Blanco, profesora de la Universidad de Málaga; y Jesús Pozo, de la AP-APAL y del CPPAA y presidente de la Fundación Inquietarte. De secretaria, sin voto, actuó la de la AP-APAL, Marina López.

El certamen, que patrocina Fundación Unicaja, cuenta con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el Colegio de Periodistas de Andalucía y la Fundación “Carmen de Burgos”, y pretende rendir homenaje a la primera periodista profesional de España, la almeriense Carmen de Burgos Seguí, de la que el próximo diciembre se cumple el 150 aniversario de su nacimiento en Almería, y reconocer la labor de quienes se ocupan de los temas relativos al papel de la mujer en la sociedad y que quede reflejado en los medios de comunicación.

Enlaces asociados para consultar o descargar el reportaje ganador «La venganza de las kurdas contra el Califato»

«El Mundo» – Dominical «Papel»: http://almeria.fape.es/wp-content/uploads/2017/05/REPORTAJE_GANADOR_kurdas_fcarrionmolina.pdf «elmundo.es«: http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/09/19/57dbdd1322601dab368b4612.html

El CPPA considera una «estafa» que las universidades públicas andaluzas oferten a los periodistas un máster que no les servirá para nada

El colectivo exige a la Junta de Andalucía y al Gobierno Central que vuelvan a permitir a los periodistas impartir clases de Lengua Española y Literatura

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía (CPPA) exige a la Dirección General de Universidades que explique por qué continúa ofertando a licenciados y graduados en Periodismo y Comunicación Audiovisual el Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas (MAES) en la especialidad en Lengua Española y Literatura, a sabiendas que la normativa estatal y regional no permiten desde el curso pasado ejercer la docencia para la que dicho máster supuestamente capacita.

En ese sentido, el CPPA pide a la Dirección General de Universidades que “deje de estafar” a los egresados de Periodismo y Comunicación ofertándoles un máster de los llamados ‘profesionalizantes’ que “obliga” a los periodistas a cursarlo por la especialidad de Lengua y Literatura “si después se les niega el ejercicio de la docencia como ha ocurrido en la última convocatoria de las bolsas extraordinarias de los cuerpos de profesores de la Junta al no contemplar las titulaciones de Comunicación, Periodismo y Comunicación Audiovisual como habilitantes para la docencia en Lengua y Literatura” dice la decana, Eva Navarrete.

“Se demuestra, con este tipo de acciones, que la Junta de Andalucía, y más concretamente la Dirección General de Universidades, no piensa en el bien general ni en el servicio público sino única y exclusivamente en un afán recaudatorio que acaba en frustración y desolación para muchos profesionales que se sienten engañados tras invertir un dinero en formación”, apostilla la decana del CPPA.

Asimismo, el CPPA exige a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía que vuelva a permitir que los periodistas en posesión de dicho Máster o del Curso de Adaptación Pedagógica (CAP) impartir clases de Lengua y Literatura en los centros privados y concertados, así como que puedan participar en las convocatorias de bolsas ordinarias y extraordinarias abiertas por la Junta de Andalucía. Igualmente, el CPPA solicita al Ministerio de Educación que modifique el Real Decreto 665/2015 que impide a los periodistas dar clases de Lengua y Literatura, algo que se hacía con normalidad antes de 2010 en todo el territorio español.

La no aplicación de la normativa estatal por parte de la Junta de Andalucía hasta el curso 2016-2017 hizo que los periodistas que tuvieran el CAP o el MAES pudieran impartir clases de Lengua Española y Literatura, tanto en los centros privados y concertados como en los públicos, estos últimos tras superar las oposiciones. Sin embargo, y aunque se ha respetado a aquellos periodistas que ya llevaban años dando clases antes de 2015, tras un compromiso público adquirido por la propia consejera, son numerosos los licenciados o graduados en Periodismo que han cursado el CAP o el MAES y ven ahora cómo son despedidos, cómo se les impide participar en las bolsas abiertas por la Consejería o cómo se les rechaza en los centros privados y concertados al no cumplir con la normativa.

El CPPA considera que estos periodistas sufren una triple traición: por parte de las universidades públicas andaluzas, que les ofertan un máster con el consiguiente “gasto inútil de dinero, esfuerzo, tiempo y frustración”; por parte de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, “que aplica ahora una norma estatal que antes no cumplía y con la que dice no estar de acuerdo”; y por parte del actual Gobierno de España “que en su Real Decreto 665/2015 no incluye la licenciatura o grado de Periodismo como titulación necesaria para dar clases de Lengua española y Literatura”. Y todo ello a pesar de que el propio Gobierno central, apoyándose en la ley europea, la Directiva 2005/36/CE, permitió a una periodista ejercer en la Unión Europea la docencia en Lengua Española y Literatura creando así un precedente que ahora no aplica en al ámbito nacional.

“Por todo ello, desde el Colegio de Periodistas de Andalucía solicitamos que los periodistas en posesión del MAES en la especialidad de Lengua Española y Literatura o el CAP puedan volver a ejercer la labor docente para la que dicho máster y curso de adaptación pedagógica les capacita”, ha señalado Eva Navarrete.

Nuevo intento de expulsar a los periodistas de la docencia en bachillerato y secundaria, en Andalucía

Después de sortear con mucho esfuerzo las trabas que desde la administración se han puesto para que las personas licenciadas en Periodismo ejerzan como docentes de lengua y literatura en los centros concertados y privados andaluces, y tras el compromiso de la Junta de Andalucía de validar a aquellos profesores y profesoras que han venido impartiendo clases desde antes de 2015, estos profesionales vuelven a encontrar más obstáculos donde antes no existían. Y es que tras el reciente anuncio de la Consejería de Educación de la inminente convocatoria de bolsas extraordinarias de profesores para cubrir las vacantes y las sustituciones de aquellas especialidades en las que se han agotado las bolsa, el colectivo de periodistas vuelve a encontrarse las puertas cerradas esta vez en el sector público. A pesar de llevar, en algunos casos, años preparando las oposiciones para la especialidad de Lengua castellana y Literatura, a los opositores titulados en Periodismo se les imposibilita la opción de poder presentarse a dichas bolsas, esta vez amparándose en la Orden de 8 de junio de 2011 (BOJA de 16 de junio).

Con esto, la Junta pone en evidencia su compromiso adquirido a principios de año con estos profesionales en su demanda de modificación de la normativa estatal básica por la que se impedía la docencia en centros concertados y privados, pues es ahora la propia administración autonómica quien veta el acceso de estos licenciados y licenciadas a la docencia en centros públicos.

Desde el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, seguimos las negociaciones con el Ministerio, –que se ha comprometido a tomar en cuenta nuestras consideraciones– para que modifique la normativa estatal, pero exigimos igualmente a la Junta de Andalucía que no vaya en contra de sus propios actos y reconozca la titulación para impartir clases de lengua y literatura, en consonancia con los principios que sus programaciones y propuestas formativas recogen. Y es que el Acuerdo de 24 de enero de 2017, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba el Plan Estratégico de Desarrollo de las Lenguas en Andalucía Horizonte 2020, se realizan referencias expresas a la relación entre la prensa (el periodismo) y la escuela (“Las tecnologías de la información han tenido un claro impacto en la distribución de contenidos culturales e informativos. Respecto a estos últimos, la relación prensa y escuela se ha estrechado con la distribución digital. Las grandes corporaciones de medios informativos: CNN, Reuters, The New York Times, BBC han desarrollado plataformas para uso educativos que enlazan sus contenidos adaptados a los contenidos curriculares oficiales.”); incluso se recogen entre las “Líneas de actuación que atienden a la metodología aplicada por el profesorado y su formación” medidas como la realización de actividades formativas vinculadas a los distintos programas del ámbito lingüístico como, por ejemplo, el programa “ComunicAcción”, un programa del ámbito lingüístico que tiene como objetivo final la creación de un medio de comunicación social (radio, televisión, periódico, agencia de publicidad) y que promueve el uso de múltiples herramientas digitales; o la promoción de la creación de periódicos y revistas digitales realizadas por alumnado de Educación Secundaria y EEOOII.

Los objetivos de la enseñanza de la Lengua y la Literatura se pueden resumir en enseñar a hablar y escuchar, a escribir y leer. ¿Qué se lee?; ¿de qué se habla?; ¿cómo se escribe? Todas estas son acciones que coinciden básicamente con las Competencias Lingüísticas que señala el Marco común de Referencia europeo para la enseñanza de las lenguas: Comprensión oral, Expresión oral, Comprensión escrita, Expresión escrita y esta formación, en gran medida, es que la que los estudiantes de Periodismo reciben en sus años universitarios.

Pero más aún, el Colegio entiende que en aplicación de la Directiva 2005/36/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, los licenciados en Periodismo están facultados esta labor y deben por tanto ser reconocidos para la docencia de estas asignaturas.

El Colegio ha solicitado reunión inmediata con la Comisión de Educación del Parlamento para abordar esta preocupante situación, pues considera que además de perjudicar la formación de los escolares y estudiantes de Bachilleratos, se pueden vulnerar derechos de los propios profesionales y generando falsas expectativas a los estudiantes de Periodismo al ofrecerles un Máster que luego no les servirá para nada de cambiar la situación. Ya son muchos los afectados que tanto en Andalucía como en otras comunidades han contacto con el Colegio para sumar fuerzas y volver a la situación que se reconocía antes de 2010, siguiendo además las recomendaciones del Consejo Estatal Escolar, la opinión de todos los Colegios de Periodistas de España, la FAPE y las Facultades de Comunicación de las Universidades de Sevilla y Málaga.

 

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La encrucijada del periodismo y el relato ilusionante del periodista Jon Sistiaga protagonizan la apertura del curso en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla

Ilusionante, dramática y conmovedora. Así ha sido la intervención del periodista Jon Sistiaga hoy en la apertura del nuevo curso académico de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. El periodista ha narrado a los estudiantes y al profesorado sus experiencias como reportero a través de una muy ilustrativa y gráfica presentación de su trayectoria profesional, donde el miedo y la empatía han sido palabras clave de un discurso motivador en el que no han faltado alusiones a los conflictos más destacados de la historia reciente, incluyendo el de Cataluña.

El acto de inauguración ha estado presidido por la vicerrectora de los Servicios Sociales y Comunitarios de la Universidad de Sevilla, Ana López, que ha estado acompañada por Manuel Garrido, secretario de la Facultad de Comunicación, Mar Ramírez, decana de la Facultad, y el profesor catedrático del mismo centro, Francisco Sierra, que ha sido el responsable de presentar al ponente. En sus intervenciones, los representantes universitarios han hecho referencia, un año más, a la difícil situación del Periodismo y a sus ya conocidos males, –precariedad, límites de la libertad de expresión, mercantilización de la información, Internet–, a la vez que se han referido a los recortes que afectan al desarrollo profesional de los investigadores y profesores universitarios y que acaban revirtiendo en la calidad de la docencia.

Por su parte, Sistiaga, licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco, ha centrado su discurso en la descripción de su propio trabajo que ha definido como más cercano al «periodismo romántico» que al reporterismo de guerra por el que es conocido. En su intervención, ha facilitado al auditorio las que considera herramientadas básicas para un periodista que trabaje en zonas de conflicto, como son la honestidad y la neutralidad junto a la ética o la propia supervivencia del profesional para poder contar la realidad de los más débiles o los testimonios de los personajes más controvertidos. También se ha referido a la curiosidad que ha de mover a los aspirantes que inician el curso o la habilidad que han de desarrollar, a través de la formación que van a adquirir en la Universidad. El miedo y la empatía se han convertido en el centro de una conferencia inaugural muy motivadora que seguro habrá despertado la vocación de los presentes.