Fallece el mítico periodista deportivo Francisco García Montes, Juan Tribuna

Francisco García Montes, bajo el seudónimo de Juan Tribuna, fue durante varias décadas del siglo pasado referente en el periodismo deportivo español desde su Sevilla natal y desde los micrófonos de la cadena SER en la capital hispalense. Fue una de las voces reconocibles desde el inicio del programa «Carrusel deportivo» y creador del espacio local «Olimpiada», para el que ideó el popular «Dialoguillo del tío Pepe y su sobrino», que semanalmente plasmaba con humor la sana rivalidad entre Sevilla y Betis.Con Juan Tribuna

Sus crónicas y retransmisiones deportivas crearon escuela y marcaron una época, como queda reflejado fielmente en el libro «Tribuna Independiente. La Voz del Deporte», escrito por su hijo Juan Ignacio García Conde. Juan Tribuna colaboró con diversos diarios, tanto locales como nacionales. Fue fundador y primer presidente de la Asociación de Periodistas Deportivos de Sevilla, así como impulsor de la Federación Andaluza de Prensa Deportiva. Padre de 11 hijos, el veterano periodista ha fallecido hoy , a los 90 años de edad, tras una larga enfermedad que le impidió seguir aportando su experiencia y conocimientos periodísticos a las nuevas generaciones.

Ha sido trasladado esta mañana a la sala 19 del Tanatorio SE-30 donde mañana martes 7 de febrero se celebrará el sepelio a las 10.45 horas.

 

 

 

Arranca la campaña del Compromiso público por el empleo y la profesión periodística del Colegio de Periodistas de Andalucía

El pasado 19 de noviembre, la Asamblea General del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía aprobó por unanimidad el Acuerdo de Compromiso Público por el Empleo y la Profesión Periodística así como la campaña a desarrollar por los órganos de gobierno del Colegio para su promoción, con el objetivo de que este documento sea asumido por las distintas administraciones públicas.

La decana del Colegio, Eva Navarrete, ha trasladado a todos los colegiados que con esta iniciativa «pretendemos animar a las administraciones, en todas las provincias andaluzas y en todos los niveles de organización tanto local como provincial y autonómico, a asumir este compromiso con el periodismo dando ejemplo al resto de la sociedad». Además, el Colegio quiere con ello poner en valor la figura del periodista y que se tome conciencia de la necesidad de contar con estos perfiles en el ámbito de las administraciones públicas para desarrollar tareas fundamentales para las relaciones entre la ciudadanía y la administración, especialmente en el marco de la ley de transparencia.

Compromiso público por el empleo y la profesión periodística

Las claves del compromiso

La iniciativa tiene como objetivo no sólo que las administraciones tomen conciencia del papel fundamental que juegan los profesionales de la comunicación en el gobierno de la cosa pública tal y como se recoge en el espíritu del documento, sino que se den los pasos necesarios para:

  • Creación y dotación de puestos de estructura claramente definidos para el desarrollo de las funciones propias del periodismo en el ámbito de la comunicación social e institucional;
  • que para realizar estas funciones sea criterio de selección y acceso al puesto estar en posesión del título universitario correspondiente en periodismo, comunicación audiovisual o equivalente;
  • que las administraciones apliquen los mismos principios en la contratación a terceros de estos servicios cuando se opte por la externalización de estas actividades.

Descarga aquí el texto íntegro del documento.

Editorial: Recuperar la credibilidad

Gumersindo Lafuente en el Cuaderno de Comunicación Evoca, titulado “El futuro del periodismo” señala que, hoy en día, los medios han perdido el centro y no son los únicos emisores de información; y los grandes buscadores, las redes sociales y los blogs han ocupado parte de su espacio (2012), sin que, durante un tiempo, los medios tradicionales reaccionaran. Durante la época de bonanza económica todos querían seguir viviendo del cuento y después, con la crisis, la única opción ha sido recurrir al despido de muchos redactores.

La actual crisis de los medios y de la profesión, como señala Farias en el Informe Anual de la Profesión Periodística de 2011,“no comienza solo con la recesión (…), sino que ésta actúa como acelerador de algo que llevaba tiempo gestándose: la degradación del sistema informativo”, probablemente demasiado vinculado a los intereses políticos y empresariales de manera excesiva, cuyo efecto, es la dependencia de la información de intereses de las fuentes de financiación, públicas o privadas, sobre todo en un momento en el que la caída de los ingresos en publicidad ha mermado las cuentas de los medios.

Este panorama no es nuevo, Sánchez Tabernero (2008:25) ya explicó en el Informe Anual de la Profesión Periodística 2008 que “las empresas de comunicación siempre han vivido entre la euforia y la angustia”, alternando épocas de excelentes resultados económicos con periodos de recesión, tras los cuales suelen aparecer momentos de esperanza. La diferencia ahora es que la audiencia puede, y cuenta con mas herramientas para vigilar a la prensa. Y esto requiere que los medios y los profesionales se adapten también a la nueva situación para recuperar su espacio, que ya no es exactamente igual que el anterior, y puede ser más grande o más pequeño, según nos lo propongamos.

Los periodistas deben reivindicar su labor día a día. Las asociaciones de la prensa y colegios profesionales debemos denunciar más, y con voz más alta, las malas prácticas, las noticias falsas y velar por el cumplimiento de la ética profesional, algo que debe trabajarse mas también en las facultades de Comunicación, en un momento complicado, pero en el que los periodistas somos más necesarios que nunca, porque el periodismo desempeña un papel clave en cualquier democracia.

Francisco J. Paniagua Rojano

Vocal de innovación, formación y emprendimiento de la Demarcación Territorial  de Málaga del CPPA

 

Equidistancia, ese demonio

A veces, determinados periodistas confunden la imparcialidad con la equidistancia, y nada hay más cruel para el sentido humano de las informaciones que ese frío distanciamiento respecto de la gente y sus problemas.

La objetividad sitúa al periodista en un plano diferente pero cercano a la realidad. Eso le permite la observación completa de los hechos, en todo su universo. Pero la objetividad nos exige también llamar a las cosas por su nombre: las víctimas solo pueden ser víctimas, y cualquier equidistancia que observemos respecto de los asesinos, solo puede ahondar en las heridas. La imparcialidad ha de comprometer, si no queremos incurrir en la manipulación. El acento permanente sobre la presunción de inocencia en los delitos como la violencia de género, cuando se hacen valoraciones subjetivas, se parece demasiado a la equidistancia infame que practican algunos medios.

No podemos olvidar que no todos los débiles son iguales, sino que lo son más aquellos que aceptan sin condiciones la forma de pensar de quienes tienen depositada su confianza, y lo hacen cuando creen a pies juntillas aquello que se publica como noticia. De ahí la manipulación.

No puede tener la misma interpretación un despido por causas técnicas o económicas, que otro en el que inciden causas de desigualdad por razones de sexo, como un embarazo. La denuncia no puede ser la misma.

En mi opinión, la equidistancia se ha convertido en un instrumento de cariz político y una excusa para algunos periodistas, esos que pululan en el ámbito interesado, a la sombra del poder. Como los profesionales de la política, se posicionan ajenos a muchos problemas que les incomodan, si la denuncia no conviene a sus estrategias. Existen muchos ejemplos que ilustran esas maniobras de retorcer la realidad para no conceder bazas al adversario o puedan enojar al jefe.

Acusan a los demás pero se olvidan de la raíz de los problemas, haciendo uso partidista de cada argumento. Anteponen sus intereses a cualquier otra consideración. Lejos de constituir neutralidad, esa postura no viene sino a crear confusión y agravar el drama.  La equidistancia se lleva por delante cualquier atisbo de comprensión o consuelo en aquellos que viven el problema de cerca, las víctimas.

La equidistancia tiene por eso poco de humanidad.

José Manuel Fernández Ruiz

Presidente de la Demarcación de Jaén del CPPA

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía y su Demarcación Territorial en Granada muestran su rechazo y total condena a las declaraciones vertidas por el doctor Jesús Candel contra nuestro compañero Rafael Troyano

El Colegio de Periodistas de Andalucía rechaza sin paliativos los ataques a la vida privada de los profesionales de la información para desacreditarlos en un intento de ejercer el derecho legítimo de opinión del que gozamos todos los ciudadanos.

Entendemos que cualquier defensa o crítica sobre la labor que realiza un periodista en el ejercicio de su profesión no deben estar nunca basados en las descalificaciones personales ni en la difusión de cualquier ámbito de su vida privada en cualquier medio de comunicación.

Lamentamos, por lo tanto, profundamente las declaraciones realizadas por el doctor Jesús Candel, en Cadena Cope Granada y a través de las redes sociales, en las que hace referencia de forma explícita al ámbito personal del periodista Rafael Troyano de Radio Granada, –un periodista que cuenta con una amplísima y muy reconocida trayectoria profesional–, para criticar su forma de enfocar las informaciones relacionadas con su persona y con la causa que él defiende.

El uso de la palabra, la opinión y el discurso forman parte de la libertad de expresión, pero desacreditar el trabajo periodístico poniendo el foco en la persona de un profesional de la comunicación exige que condenemos y rechacemos estas actitudes. Una vez más, la libertad de expresión vuelve a ser maltratada. El Colegio, como órgano de defensa de los intereses de los periodistas no puede permanecer ajeno y condena por tanto estas reacciones, que ponen en riesgo el ejercicio de un derecho fundamental y un servicio público.