La exposición «Sin palabras» de El Roto y Ángel Boligán cierra en Sevilla el IV Encuentro Iberoamericano de Prensa

Este jueves se ha inaugurado en Sevilla la exposición «Sin palabras», organizada por la Asociación de la Prensa de Huelva y el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Cádiz, y que dentro de la programación del Otoño Cultural Iberoamericano –organizado por la Fundación Caja Rural del Sur con el patrocinio y colaboración de otras entidades públicas y privadas–, pone el broche al IV Encuentro Iberoamericano de Prensa.

La exposición reúne 98 trabajos del humorista gráfico madrileño Andrés Rábago García, conocido como ‘El Roto’, y del dibujante y caricaturista cubano, Ángel Boligán. Ambos publican sus dibujos respectivamente en el Diario El País, de España y el Universal, de Méjico, y se caracterizan por su visión crítica y precisa de la realidad que nos rodea, siendo esta exposición una oportunidad excepcional para contemplar una precisa selección de su obra. El Encuentro Iberoamericano de Prensa, que en sus tres ediciones anteriores se ha dedicado a la información cultural, los suplementos gráficos y el fotoperiodismo, se dedica este año al dibujo en prensa, con especial atención al viñetismo y al cómic.

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Autores de prestigio internacional

‘El Roto’, nacido en Madrid en 1947, es humorista gráfico, pintor y dibujante. Durante los años 70 y 80, bajo el seudónimo OPS, colaboró en numerosos medios, como Hermano Lobo, La Codorniz, Triunfo o Madriz. Con el paso de los años, pasó a firmar bajo el seudónimo actual. Atesora una experiencia dilatada como viñetista en publicaciones impresas, como Diario 16 o El independiente. Desde la década de 1990 publica sus dibujos, con una marcada sátira social, de forma diaria en la sección de opinión de El País. La pintura también ha tenido cabida en la trayectoria del dibujante madrileño, cuyas obras han sido objeto de exposiciones, tanto en galerías del circuito artístico como en instituciones. Obtuvo el Premio Nacional de Ilustración en 2012.

Ángel Boligán nace en 1965 en La Habana (Cuba) donde se graduó como profesor de Artes Plásticas en 1987. Reside en México desde 1992 donde trabaja como caricaturista en el diario El Universal, varias revistas y diversos medios internacionales. Es el fundador de la agencia del Club de la Caricatura Latina) y miembro del Sindicato Internacional de caricaturistas de Estados Unidos. Es también miembro de la agrupación internacional «Cartooning for peace» con sede en París y de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Gracias a su trabajo ha obtenido 165 premios y menciones internacionales.

Además de la exposición “SIN PALABRAS”, que concluye en Sevilla un periplo itinerante iniciado en Huelva el pasado mes de octubre y continuado en Cádiz en el mes de noviembre, el Encuentro ha incluido conferencias y mesas redondas en estas tres ciudades, en las que han intervenido el dibujante Vicente Toti; Luís Conde Martín, autor del libro “el humor gráfico en España”, los dibujantes de cómics Gerardo y Ciro Macías, los viñetistas Mel y Pielfort, Jaime Pandelet y Rafael Calderón así como el periodista Francisco Correal.

La exposición puede visitarse en La Casa de la Provincia, (Plaza del Triunfo, 1 Sevilla), hasta el próximo 15 de enero.

Editorial: Matar al mensajero

Diciembre es un mes propicio para valorar el año que está a punto de terminar, y empezar a realizar nuestros propósitos de enmienda. Pues en este mes de reflexión, de sentimientos, y de despedida de un 2016 terrible por muchos motivos para nuestra profesión, lamentablemente resulta imprescindible recordar que el desarrollo del periodismo se sustenta en el artículo 20 de la Constitución Española, la norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico, y que por tanto, el periodismo es una herramienta que garantiza la democracia, y que sustenta una sociedad libre, desarrollada, y de valores.

Tristemente, todavía en el siglo XXI asistimos atónitos a la puesta en cuestión de una conquista social tan importante, pilar de nuestro Estado de Derecho, por parte de quienes quieren convertir ese Derecho a la Información en ‘pena de telediario’.

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información ha sido contundente al respecto, señalando que “los jueces, cuando han tenido que ponderar el posible conflicto con otros derechos individuales, como el derecho al honor, se han venido pronunciando reiteradamente a favor de la primera cuando se trata de figuras de relevancia pública y asuntos de interés general”.

Desde la Asociación de la Prensa de Madrid, se ha recordado acertadamente que “como subraya el Código Europeo de Ética Periodística, las personas que tienen funciones en la vida pública tienen el derecho a la protección de su vida privada, salvo en los casos en que ello pueda tener incidencias sobre la vida pública”.

Matar al mensajero no es el camino. Tampoco lo es prohibir el uso de teleobjetivos en la Cámara Alta, ni la tristemente conocida como ‘Ley Mordaza’, ni amenazar con la inclusión de nuevas restricciones en la Ley de Protección del Derecho al Honor, ni las ruedas de prensa tras la barrera del plasma. Tampoco dice mucho del talante democrático de quien lo practica el demonizar a los periodistas, insultarlos en su dignidad en el desarrollo de su profesión, vejarlos en un afán por denostar una profesión a la que a veces quieren enterrar bajo otro de los grandes males con que nos vemos obligados a convivir, como es el mal llamado ‘periodismo ciudadano’. Con ejemplos tan graves como los acaecidos la semana pasada durante un Pleno municipal del Ayuntamiento de Albox, cuando una compañera ha sido expulsada del mismo escoltada por la policía municipal, y así lo hemos denunciado públicamente.

Vaya por delante que una de las principales funciones del Colegio de Periodistas de Andalucía sea la defensa de la observancia de las reglas y código deontológico de la profesión, buscando el mayor nivel de exigencia de competencia y de calidad en el desempeño del trabajo por parte de los profesionales. No podría ser de otra forma.

Huelga decir que como periodistas siempre debemos partir de la autocrítica, siempre.

Pero nunca olvidemos que tenemos la obligación de defender nuestra profesión con la cabeza alta; con la responsabilidad de debernos a la información al ciudadano; con la exigencia de la denuncia justa y la información transparente que requiere la supervivencia de un estado democrático.
Y por supuesto, con la conciencia tranquila.

Sonia Herrera

Miembro de la Demarcación de Jerez del CPPA

Abierto el plazo para presentar candidaturas al VI Premio Internacional de Periodismo Colombine

Desde el pasado 29 de noviembre y hasta las 13 horas del 15 de febrero de 2017, pueden presentarse candidaturas al VI Premio Internacional de Periodismo «Colombine«, que patrocina la Fundación Unicaja. El galardón en metálico es único de 3.000 euros y pueden presentar trabajos en español los periodistas de cualquier nacionalidad.

El objetivo es rendir homenaje a la primera periodista profesional de España, la almeriense Carmen de Burgos Seguí “Colombine” y reconocer la labor de los periodistas que se ocupen de los temas relativos al papel de la mujer en la sociedad. Las obras tendrán que haber sido publicadas o difundidas por periodistas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2016 y pueden ser tanto informaciones, reportajes y crónicas como entrevistas, documentales y artículos de opinión.

En la VI edición del “Colombine”, de igual manera que en los tres últimos años, la comisión organizadora, hará una preselección de un máximo de 50 obras. El fallo del jurado se producirá antes del 22 de mayo de 2017. Las obras podrán presentarse hasta las 13:00 horas del 15 de febrero de 2017 en la sede de la Asociación de Periodistas-Asociación de la Prensa de Almería; o, como se recomienda, remitirse por correo electrónico a la dirección info@premiocolombine.com.

El galardón tiene, además de la dotación económica, un trofeo acreditativo, reproducción en mármol de Macael del monumento a la Libertad de Expresión que se alza en la plaza de los Periodistas de la capital almeriense.

Los trabajos, que deberán ser originales, en lengua castellana, no premiados en anteriores certámenes antes de darse a conocer el fallo, publicados en prensa o internet, o emitidos en radio o televisión, de autores periodistas, deberán versar sobre el papel de las mujeres en la sociedad, que fomenten principios y valores de igualdad, reflejando aspectos profesionales, culturales, científicos e intelectuales.

La Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), organizadora del certamen, cuenta con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), de la que fue miembro muy activa Carmen de Burgos; de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); de la Fundación “Carmen de Burgos” y del Colegio de Periodistas de Andalucía (CPPA).

Todos los detalles del premio se encuentran en la web del certamen: www.premiocolombine.com y en los portales de internet de la AP-APAL, CPPA, FAPE, APM y Fundación Unicaja.

Si estás interesado, te dejamos las bases del premio.

 

El Colegio de Periodistas de Andalucía se suma a la defensa de unas prácticas dignas para estudiantes de Periodismo

Con el objetivo de promover la modificación del Real decreto 592/2014, de 11 de julio regulador de las prácticas académicas externas de los estudiantes universitarios, las entidades que defienden a la profesión periodística y a quienes la ejercen o quieren ejercerla, –FAPE, Colegios de Periodistas y otras entidades– han creado una Plataforma para exigir unas prácticas dignas para quienes cursan estudios de Periodismo y Comunicación Audiovisual en nuestro país. Las claves del documento aprobado el pasado 1 de diciembre se centran en que no se puedan ofertar prácticas sin ayuda económica, que los estudiantes no ocupen puestos estructurales en las empresas,  –lo que supone no realizar el trabajo que lleva a cabo  un profesional contratado–, que se garantice el cumplimiento correcto de las tutorías y que se asuma por las entidades que acogen alumnos en prácticas la Recomendación del Consejo de la Unión Europea sobre un marco de calidad para los periodos de prácticas.

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Los miembros de la plataforma realizarán gestiones ante el Gobierno y los grupos parlamentarios, con el fin de que promuevan las iniciativas necesarias encaminadas a la reforma de la actual legislación, en base al documento elaborado para justificar esta iniciativa y en el que se recogen los principales aspectos de la realidad que les ha llevado a adoptar esta medida, quienes son sus impulsores, –incluido el colectivo de estudiantes representado por Eduardo Robaina, de la Universidad Complutense de Madrid, promotor de la campaña en Internet contra las prácticas gratuitas— y los criterios a tener en cuenta en las posibles modificaciones de la normativa:  las prácticas no podrán exceder de cuatro horas diarias durante cuatro meses, excluyendo las noches, días festivos y fines de semana, salvo excepciones justificadas; los estudiantes en prácticas no superarán el 10% de la plantilla de cada sección o departamento -las empresas de menos de 10 trabajadores solo podrán tener a una persona en prácticas- y rotarán al menos por dos secciones o departamentos; el cumplimiento correcto de las tutorías; la regulación mediante convenio colectivo de las prácticas y prohibir que las universidades, empresas, instituciones o entidades oferten prácticas sin ninguna ayuda económica así como el encadenamiento de períodos de prácticas en una misma empresa.

La perspectiva europea

Como afirma el Consejo en la citada Recomendación, la crisis ha afectado especialmente a la población juvenil y de ahí que el recurso a las prácticas externas como vía para acceder al mercado de trabajo haya sido recurrente en muchos sectores de actividad. En el ámbito del periodismo y la comunicación audiovisual además, se ha convertido en fórmula habitual para cubrir puestos de estructura, obviando los criterios básicos que deben regular estas formas de aprendizaje complementarias a los estudios universitarios. Igualmente, el proyecto estrella de la Comisión Europea para paliar el desempleo entre la población más joven, la Garantía Juvenil, prevé como vía adecuada el ofrecer un período de prácticas, de cuatro meses de duración, para estudiantes que hayan finalizado sus estudios y se encuentren en desempleo.

En su pronunciamiento, el Consejo destaca además que «estudios y encuestas han revelado que un porcentaje importante de los períodos de prácticas presenta problemas de calidad, especialmente si no existe una institución de enseñanza o formación que se responsabilice directamente del contenido didáctico y de las condiciones laborales que ofrece» y proponen como premisa básica la necesidad de celebrar un convenio de prácticas por escrito, que incluya objetivos didácticos, condiciones laborales adecuadas, derechos y obligaciones y duración razonable de las prácticas.

Desde el CPPA hemos entendido que esta Recomendación es clave, –de ahí que haya propuesto su inclusión en el documento– y debe ser asumida por todas las partes implicadas en el diseño de los modelos de prácticas pues resume los principios básicos que han de regir estas fórmulas de aprendizaje e inmersión en el mundo laboral. Más aún cuando, según se recoge en la página de la Comisión Europea sobre el cumplimiento pro parte de los distintos países de las reglas sobre los programas de prácticas y aprendizaje, España debe aún mejorar su legislación para adaptarse a las recomendaciones del Consejo.

Documento elaborado por la plataforma.

Recomendación de Consejo de la Unión Europea sobre un marco de calidad para los períodos de prácticas.

Informe de la Comisión sobre la implementación en España de la Recomendación del Consejo sobre prácticas y aprendizaje (en inglés).

Documento del Consejo de la Juventud de España sobre el Marco Europeo de Calidad para los Períodos de Prácticas.

Editorial: El periodista, una figura garante del sistema democrático

La evolución del periodismo a lo largo de su historia ha ido pareja a la consideración de la sociedad hacia el periodista. Una profesión que en sus inicios era ejercida por intelectuales, políticos y personas con ocupaciones liberales, hasta el punto de que en las primeras décadas del siglo XX se entendía que era propia de bohemios.

No fue hasta los años veinte del pasado siglo, durante el Gobierno de Primo de Rivera, cuando surgen las primeras leyes que vienen a mejorar las condiciones laborales de los redactores, consolidando la idea de que el periodismo era una actividad profesional tan digna como cualquier otra.

Una evolución que tiene su punto de inflexión en la creación de las Facultades de Periodismo en el curso 1971/1972, lo que posibilitó la aparición de las primeras promociones de licenciados en Ciencias de la Información –hoy, Grado de Ciencias de la Comunicación. Desde entonces hasta ahora ha cambiado mucho la forma de ver el periodismo, pero todavía queda bastante camino por recorrer, especialmente en lo que se refiere a las condiciones laborales y salariales de esta práctica.

Es en este punto donde juegan un papel más relevante las asociaciones de prensa y, sobre todo, el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, cuya creación fue aprobada por el Parlamento andaluz el 25 de enero de 2012. Su finalidad no es otra que la ordenación del ejercicio de la profesión, la defensa de los intereses de las personas colegiadas y el control de su actividad conforme a las normas deontológicas, de ahí que entre sus funciones se encuentre el defender a la profesión ante la administración, instituciones, tribunales, entidades y particulares.

Un compromiso que resulta aún más necesario si tenemos en cuenta los problemas a los que se enfrentan estos trabajadores cuando acceden al mercado laboral. Una tarea en la que toda la sociedad tiene una enorme responsabilidad, porque, más que una profesión, el periodismo es un garante del sistema democrático y, en concreto, de la Libertad de Prensa, tal y como recoge la Constitución española de 1978 en su artículo 20 como uno de los Derechos Fundamentales de los ciudadanos.

Así sea.

Mari Paz Díaz Domínguez
Periodista y Doctora en Historia