Entradas

Monserga no, dignidad

Opinión

Reconozco que sería incapaz de utilizar la palabra monserga al hablar de cuestiones sensibles, o que  puedan adquirir en un momento determinado cierta trascendencia para mis iguales. Se trata de una expresión gratuita, innecesaria, despreciativa, que no deja espacio para la conciliación. Además, los términos desdeñosos no contribuyen a eliminar la confusión en un debate, y sí a provocar cierto riesgo de confrontación. No caeré en esa tentación. La monserga solo puede aplicarse a un mensaje vacío y repetitivo, y la profesionalización de los periodistas no puede ser considerada ni una cosa ni la otra.

El caso es que el periodismo español, cíclicamente se desangra, abierto en canal, para discutir sobre su realidad más lacerante, en base a la premisa de una formación superior reglada para el ejercicio profesional, que no todos aceptan. No es el caso de discutir sobre la libertad de información, ni sobre el libre acceso a los medios de comunicación, que consagra la Constitución española en su artículo 20, sino sobre la necesidad de una reserva de ley en el oficio de los titulados universitarios especializados en la gestión técnica de los medios, como garantía precisamente de ese libre acceso a los medios de todos los ciudadanos.

Hablamos, discutimos, sobre la necesidad de un título en esta especialidad. Porque lo que no está en discusión es la necesidad de una formación rigurosa,  cuya responsabilidad la mayoría coincidimos en que debe ser asignada al ámbito disciplinado de la Universidad. Ya el Estado lo ve así, al permitir, y de forma muy generosa, la proliferación de centros universitarios donde se estudia la carrera. Curiosamente, nadie ha querido poner freno a esa escalada suicida,  pero son muchos los detractores del título, aunque alguno de ellos llene sus bolsillos con dinero procedente de esa actividad docente tan denostada, donde abundan los másteres y los programas asequibles para todos los gustos (que no bolsillos).

Pero si todos los periodistas coincidimos en que la formación intelectual resulta un elemento imprescindible en el proceso de desarrollo y/o regeneración profesional de nuestro trabajo, no ocurre lo mismo en las valoraciones sobre el intrusismo. Aquí sí que discrepamos, y algunos lo hacen con una argumentación verdaderamente disparatada.

Lejos de considerar el asunto una anomalía, a la que se quiere otorgar carta de naturaleza, existen opiniones que asignan a los editores la capacidad exclusiva para discernir sobre la cualificación profesional de los informadores. No lo dicen abiertamente, y sus razones tendrán, pero lo cierto es que sus actos les delatan. Jamás dirán lo que todos pensamos: si los editores nunca estuvieron en la pelea por la libertad de prensa, ni lo han estado nunca en el esfuerzo por la dignidad laboral de los periodistas,  resulta demasiado evidente pensar que tampoco estarán en la penúltima batalla por la regulación del ejercicio periodístico, lo que ahora plantea el colectivo.

La titulación universitaria de los periodistas, incluidos los problemas laborales causantes de su descontrol, ha generado en cambio un sentimiento de grupo que la profesión antes no tenía.  Con eso no contaban los empresarios y adláteres (curiosamente, no he leído aún un artículo de un editor posicionándose sobre el tema), por eso siguen mostrando los mismos argumentos oportunistas, que encadenan  indistintamente razones laborales, profesionales, políticas y coyunturales para justificar lo injustificable. Todas con la misma conclusión: no hay que molestar al que paga. Sospechoso.

Luego están los argumentos relativos a la cuenta de resultados de las empresas,  el último recurso en un discurso ignominioso.  En realidad, las continuas crisis del sector solo han contribuido a empobrecer la profesión en la misma medida en que se enriquecían los editores. Alguien significativo lo señalaba en una ocasión: en este sector hay dinero inagotable para pagar despidos, pero no lo hay para retribuir dignamente a los periodistas, a los que además se culpa de no haber descubierto la solución que haga rentables los medios digitales. Porque las soluciones del empresario, como todo el mundo sabe,  no han ido más allá de la reiterada disminución de salarios, y la reconversión de las redacciones para hacer del periodista un obrero orquesta, hábil para cubrir todas las funciones posibles bajo un mismo contrato, y en jornada interminable. 

Según esta tesis, los proyectos informativos tradicionales (deontológicos) deben pasar a un segundo término, para así poder acabar con la última frontera que impide la robotización del sector.

Por si fuera poco, han aparecido los Colegios de Periodistas, que lejos de autosilenciarse, como históricamente han pretendido imponer los editores al colectivo de periodistas, están reivindicando la regeneración del grupo en base a la titulación universitaria, único elemento que ha logrado cierto consenso ante la imprescindible necesidad de una gestión deontológica de los medios y una independencia de criterio frente a las presiones internas y externas.

Los Colegios, por lo visto, amenazan el esquema tradicional de los medios, donde la endogamia profesional debe ser quien conceda la credencial de periodista, y no la Universidad, aunque sea mediante un título fácil y bonito con el que adornar el despacho de algún pariente director, nombrado a veces por razones de consanguinidad y no por méritos intelectuales.

Pero, por lo que parece, es el propio título la objeción. La titulación, o no, en periodismo, es lo que curiosamente nos enfrenta entre nosotros. Un eslabón más en la enloquecida dinámica de este gremio, al que desde luego nadie tendrá la osadía de tildar de corporativista.

Pese a todo, incluidas las calamidades laborales, los objetivos de la profesión han venido cumpliéndose. Tal vez con demasiada lentitud, por el empecinamiento de factores de todo tipo. Pero avanzamos. Primero fue la democratización de las estructuras del colectivo, luego la creación de las facultades universitarias para los estudios de la profesión y ahora, inexorablemente, los colegios profesionales. La presión de esa enorme avalancha de titulados, primero recibidos con orgullo en las redacciones y ahora, por lo que dicen algunos, no sin cierto desdén, sin duda ha hecho avanzar a la profesión en el camino correcto.

Hasta ahora el debate a favor y en contra siempre ha encontrado resquicios por los que pervivir. Se ha convertido en un dilema eterno, sí pero no, no pero sí. Sí, pero tercera vía, no pero formación rigurosa convalidable por los editores. ¿Qué  circunstancias diferentes concurren ahora? Tal vez los periodistas son ahora otra cosa. Y esto no son monsergas, es dignidad.

José Manuel Fernández
Colegiado Demarcación de Jaén

El Colegio de Periodistas de Andalucía traslada sus propuestas al Ministerio de Educación de cara a la modificación de la LOMCE

Este sábado termina el plazo para trasladar consideraciones en el proceso de Consulta Pública Previa que el Ministerio de Educación y Formación Profesional abrió el pasado 26 de octubre sobre el anteproyecto de la ley orgánica de modificación de la actual Ley de educación. El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía ha trasladado algunas consideraciones en lo que pueda afectar al ámbito del periodismo, la comunicación audiovisual y el derecho a la información de la ciudadanía.

Dos han sido las consideraciones fundamentales que desde la corporación se han remitido: la primera, que se incorpore la titulación universitaria en Periodismo, acompañada del correspondiente Máster (MAES antiguo CAP), al conjunto de titulaciones habilitantes para la docencia de Lengua Castellana y Literatura, en los ciclos de Educación Primaria y Secundaria Obligatorias. En segundo lugar, que se incorpore al elenco de materias objeto de estudio por el alumnado de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato así como a la Formación Profesional, una asignatura específica sobre acceso a la información, periodismo y otros medios sociales de información y comunicación.

El Colegio de Periodistas viene reclamando la primera actuación desde que en 2017 la Junta de Andalucía comenzara a aplicar el criterio recogido en el Real Decreto 860/2010, de 2 de julio, por el que se regulan las condiciones de formación inicial del profesorado de los centros privados para ejercer la docencia en las enseñanzas de educación secundaria obligatoria o de bachillerato. En la línea recomendada por el Consejo Escolar Estatal en su Dictamen 2/201 y en aplicación de la DIRECTIVA 2005/36/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 7 de septiembre de 2005 relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales, el CPPA exigió un cambio en la normativa estatal que los representantes del Ministerio en aquél momento supeditaron a la nueva Ley de Educación.

Durante este último año, y gracias al acuerdo alcanzado con la Consejería de Educación, el profesorado que venía impartiendo estas asignaturas con la titulación de Periodismo se ha mantenido; sin embargo, no se ha considerado su inclusión ni en las Bolsas Extraordinarias de Educación pública ni se han podido realizar nuevos contratos. 

Por otro lado, el CPPA ha solicitado la incorporación de una nueva asignatura de carácter obligatorio para las distintas etapas educativas, respondiendo a la necesidad de dotar al alumnado de herramientas que les permitan hacer un uso correcto del espacio digital para acceder a la información, en desarrollo del derecho de la ciudadanía a una información de calidad. El Colegio ha recordado en sus argumentos que la propia Comisión Europea, en el informe elaborado por el Grupo de Alto Nivel para la Comisión sobre Desinformación, no hace sino evidenciar la necesidad de dotar a la ciudadanía de instrumentos suficientes para ser capaces de valorar desde una actitud crítica la información que recibe a través tanto de los mass media como de los social media. El Informe igualmente señala la necesidad de establecer una estrecha colaboración y coordinación entre todas las instituciones y especialmente con las escuelas y entidades educacionales que más relación tienen con el público joven. También se apunta la necesidad de que “para que los programas de alfabetización mediática sean eficaces, estos deben ser implementados de forma masiva en los programas escolares y universitarios, currículos de formación y docentes, con métodos claros de evaluación y comparación a través del país”. Por eso, el Colegio entiende que los actuales programas de alfabetización mediática que se desarrollan no sólo en Andalucía sino a lo largo de todo el territorio nacional, no son suficientes para alcanzar los objetivos declarados ni dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía.

El Gobierno no ha trasladado junto a la documentación de la Consulta sus propuestas, si bien algunos medios de comunicación han tenido acceso ella y se puede conocer el alcance de los aspectos que se pretenden corregir.

Acción y reacción: todas las personas seleccionadas para la bolsa de empleo Torremolinos Televisión son tituladas en Periodismo

El pasado mes de junio, el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía solicitó a la televisión local de Torremolinos (Málaga) que corrigiera las bases que regulaban el acceso y la selección de candidaturas para la bolsa de empleo temporal que iba a convocar a fin de disponer de profesionales para cubrir posibles vacantes.

Entre los requisitos de la oferta y las funciones a desarrollar para la categoría de periodistas, se incluían condiciones genéricas tales como tener cumplidos 18 años de edad, estar en posesión y tener en vigor la Tarjeta de Demanda de Empleo o Mejora de Empleo o disponer de permiso de conducir tipo B. Sin embargo, en ningún momento se mencionaba la titulación en periodismo o comunicación audiovisual.

En la lista definitiva de personas seleccionadas, el Ayuntamiento ha comunicado mediante nota de prensa remitida al Colegio que «En la categoría de periodista se ha tenido en cuenta la aportación realizada por el Colegio de Periodistas de Andalucía» de forma que las once personas seleccionadas para cubrir posibles vacantes  disponen de la titulación en periodismo, tanto licenciatura como grado. 

Desde el Colegio agradecemos que nuestra petición haya sido atendida tal y como se informó en su momento y confiamos en que en breve el Ayuntamiento en pleno asuma el Compromiso por el Empleo y la Profesión Periodística.

La demarcación de Sevilla se reúne con el grupo municipal Participa Bormujos para presentar el Compromiso Publico por el Empleo y la Profesión Periodística

 

El secretario general del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía y vocal de la demarcación de Sevilla, José A. Barrera, ha mantenido un encuentro con los miembros del grupo municipal Participa Bormujos, Juan José Moreno, Raquel Gómez y Eduardo Díaz, en el que se han comprometido a dar traslado del Compromiso Público por el Empleo y la Profesión Periodística al resto de grupos municipales de la Corporación, para elevar a Pleno una moción para su aprobación.

La Asamblea General del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, en su reunión anual celebrada el 19 de noviembre de 2016 en Sevilla, aprobó el Compromiso Público por el Empleo y la Profesión Periodística, en el que se expresa que “el periodismo es un servicio público fundamental para la ciudadanía”.

A raíz de ser compartido con diversas entidades, el documento ha encontrado el apoyo público de diversas entidades locales, la mayoría de las asociaciones de la prensa andaluzas, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), los Colegios Profesionales de Periodistas de España, sindicatos (CCOO, SPA, UGT, UITA, CSIF), la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, así como otros centros universitarios.

Mar Abad, cofundadora de ‘Yorokobu’, recibirá el VII Premio Internacional de Periodismo «Colombine» el 25 de octubre

El jueves, 25 de octubre de 2018, a las 20:00 horas, en el Centro Unicaja de Cultura (CUC) de Almería se celebrará la ceremonia de entrega del VII Premio Internacional de Periodismo ‘Colombine’, que patrocina Fundación Unicaja. La periodista almeriense afincada en Madrid, Mar Abad, cofundadora de ‘Yorokobu’ recibirá los 3.000 euros en metálico y el trofeo que la acredita como ganadora de esta edición del certamen que rinde homenaje a Carmen de Burgos.

Como prólogo a la entrega del premio, la catedrática de Lengua y Literatura españolas, Concepción Núñez Rey pronunciará una conferencia sobre «Carmen de Burgos, ‘Colombine’, entre España y Portugal”, donde a punto de cerrarse el año del 150 aniversario del nacimiento de la periodista y escritora almeriense nos descubrirá la importancia de su obra y figura en la sociedad portuguesa. Concluirá el acto, cuya entrada es libre hasta completar aforo, con la presentación de la VIII edición del premio, cuyo plazo para aportar candidaturas comenzará el 29 de noviembre de 2018 y se cerrará a las 13 horas del 15 de febrero de 2019.

El trabajo ganador de Mar Abad

Mar Abad logró el premio por su artículo «Flâneuse: las mujeres aún tienen que conquistar las ciudades”, publicado en la revista “Yorokobu”. El trabajo pone de manifiesto “cómo el diseño de una ciudad puede convertirse en una barrera invisible para todo un género”. “La ganadora del certamen con su reflexión y su propuesta nos enseña que el micromachismo nos viene de lejos, pero está muy cerca. Es un texto inteligente sobre la igualdad y demuestra que la desigualdad es tan cotidiana como salir a pasear. Y esa demostración tan simple se puede aplicar a cualquier lugar del mundo. Y te das cuenta leyendo el trabajo de Mar Abad que en todos los lugares de la tierra hay calles, plazas y parques diseñados por los hombres sin pensar en las mujeres”, puntualizó el jurado en el acta del fallo.

Mar Abad García es almeriense residente en Madrid. Periodista. Cofundadora de la revista Yorokobu y de la empresa de contenidos Brands and Roses. Autora de De estraperlo a #postureo (editorial Larousse, 2017). Autora también, junto a Mario Tascón, del libro Twittergrafía, el arte de la nueva escritura; coautora de la guía para los nuevos medios y las redes sociales Escribir en Internet, de Fundéu; coautora del libro Comunicación Slow, de la editorial Fragua; y autora de los textos de los libros de ilustración Escacalógico Cromaticaca.

Entre otros premios ha conseguido el de Periodismo Accenture 2017, TweetPeriodista en los Tweet Awards 2012, ‘Influyente 2.0’ en Madrid Woman’s Week 2014, finalista en el Colombine 2016, y, plata en los Premios ÑH 2016.

Ha trabajado en Canal Sur Almería, La Voz de Almería, EFE (Madrid), CNN Atlanta (EEUU), revista Anuncios (Madrid) y Tele5 (Madrid). Colaboradora de Cinco Días, Esquire, Los 40 Principales; las revistas Interactiva y Estrategias; y el canal de tecnología de Antena 3 TecnoXplora.

Abad es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y máster en Información Económica, por la Complutense y la APIE (Asociación de Periodistas de Información Económica). De forma ocasional imparte clases o conferencias en másteres.

Finalistas

 

A dieciséis países pertenecen las ciento cuarenta y cuatro candidaturas (modalidades de internet, 91; prensa, 57; televisión, 7; y, radio, 7, algunos ofrecen doble soporte de difusión) presentadas al VII Premio Colombine, que corresponden a un total de 112 periodistas, de ellos 14 extranjeros (21 %), siendo 68 mujeres (60´70 %). Si nos ceñimos a España están representadas casi una treintena de provincias, más que ninguna edición pasada.

Diez trabajos resultaron finalistas. Dos de Mar Abad (Almería), la obra ganadora, y un segundo artículo titulado “Aurora Bertrana: lecciones de una rebelde para ser una mujer libre”, difundido también en “Yorokobu.es”; y las ocho restantes pertenecientes a Tereixa Constenla (Madrid), con “El gran ensayo de la igualdad” (publicado en “El País – Babelia”); Zigor Aldama (China), con “Feminismo o explotación a los mandos de las videoconsolas chinas” (“El País – Planeta Futuro”); Virginia Collera (Madrid), con “La nueva revolución tecnológica será femenina” (“El País”); María José Carmona (Málaga), con “Quiero ser como [la programadora] Ada Lovelace” (“Equaltimes.org”); Patricia Simón (Asturias), con “Siempre me imaginé muerta” (“Píkara Magazine”); Leyre Ventas (Inglaterra), con “’Piensan que somos más débiles, pero matar, matamos igual’: el peligroso doble papel de las mujeres en las pandillas de Centroamérica” (BBC.com); Silvia Melero (Madrid), con “El tabú de la menstruación” (“Público.es”) y Carmen G. de la Cueva (Sevilla), con “La impostora. Un cuarto propio para la Biblioteca de Mujeres de Madrid” (“Ctxt.es”).

El jurado de esta edición estuvo formado por David Corral, presidente de la Comisión de Publicaciones de la APM (Asociación de la Prensa de Madrid); Sonia Blanco, profesora de la Universidad de Málaga; y, Jesús Pozo, de la AP-APAL y del CPPA Almería y presidente de la Fundación Inquietarte. De secretaria, sin voto, actuó la de la AP-APAL, Marina López.
 
El certamen, que patrocina Fundación Unicaja, cuenta con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el Colegio de Periodistas de Andalucía y la Fundación “Carmen de Burgos”, y pretende rendir homenaje a la primera periodista profesional de España, la almeriense Carmen de Burgos Seguí, en pleno año del 150 aniversario de su nacimiento en Almería, y reconocer la labor de quienes se ocupan de los temas relativos al papel de la mujer en la sociedad y que quede reflejado en los medios de comunicación.

Ganadores

Resultaron ganadoras de las ediciones anteriores: 2012, Yolanda Sobero Martínez y Susana Jiménez Pons, con el reportaje “Feminicidio S.A”, emitido en “La 2” y Canal 24 horas, a través del programa “En portada” de los Servicios Informativos de Televisión Española; 2013, June Fernández Casete, con su reportaje “Yo quería sexo pero no así” publicado en los digitales “Pikara Magazine” y “eldiario.es”;  2014, Marta Gómez Casas, por su reportaje radiofónico “Mujeres que transforman el mundo” emitido en el programa “Tolerancia cero” de Radio 5, del que es directora;  2015, el mexicano Lucano Romero, con “Que calle el silencio: mujeres periodistas en riesgo”, emitido en Radio XHFJ de Teziutlán, en Puebla; 2016, la periodista catalana Marisol Soto Romero, de TVE, con el reportaje «El machismo que no se ve», emitido en «Documentos TV» de «La 2»; y, 2017, el granadino  Francisco Carrión, corresponsal en Egipto de «El Mundo» por su trabajo «La venganza de las kurdas contra el Califato», publicado en el dominical «Papel» del diario.

Eventos

✖ No hay resultados

Lo sentimos, no hay entradas que coincidan con tu búsqueda.