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El pleno del Ayuntamiento de Jerez se adhiere al ‘Compromiso público por el Empleo y la Profesión Periodística’

El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha aprobado hoy en pleno y por unanimidad su adhesión al ‘Compromiso Público por el Empleo y la profesión Periodística‘, promovido por el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía.

Jerez es la primera gran población andaluza (215.000 habitantes) que se suma a este documento, aprobado en nuestra asamblea de colegiados/as en 2016 y al que se han adherido el resto de colegios, asociaciones de periodistas, sindicatos, universidades, Diputación de Cádiz, y la Mancomunidad de la Sierra de Cádiz, entre otras.

El apoyo a esta iniciativa llega tras las conversaciones mantenidas entre representantes de la Demarcación de Jerez del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía con los diferentes grupos políticos con representación en el pleno municipal de la ciudad. Encuentros que han servido para que este jueves se haya llevado el Compromiso como declaración institucional, siendo aceptado por unanimidad por los cinco grupos municipales que conforman esta Corporación en Jerez.

La presidenta de la Demarcación en Jerez del CPPA, María José Romero, ha tomado la palabra minutos antes de comenzar el pleno, en representación del Colegio de Periodistas, para agradecer el apoyo de la corporación jerezana a este Compromiso, que defiende la profesión periodística, un requisito “fundamental para que la ciudadanía reciba una información de calidad” y en el que se insta a las administraciones públicas a contratar periodistas de carrera o colegiadas para los puestos relacionados con la comunicación en los gabinetes de prensa.

La Junta de Gobierno confía en que pronto otras instituciones sigan el ejemplo y el resto administraciones de la comunidad se sumen a este Compromiso.

En sus reuniones con administraciones, partidos políticos e instituciones, el Colegio de Periodistas de Andalucía promueve la adhesión tanto al ‘Compromiso Público por el Empleo’ como a la que llamamos ‘moción contra la precariedad’, en la que intentamos que los contratos de publicidad del sector público con empresas mediáticas se acompañen de medidas para garantizar que la plantilla realiza su labor en condiciones de dignidad laboral.

El Colegio de Periodistas de Andalucía es una corporación de Derecho Públicocreada por Ley 1/2002, de 30 de enero. Sus estatutos fueron publicados por Orden de 4 de julio de 2013 de la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía. El Colegio tiene entre sus funciones la representación institucional y plena de la profesión en el ámbito de la comunidad autónoma andaluza. Tienen derecho a la colegiación todas las personas tituladas en Periodismo y Comunicación Audiovisual.

 

Hasta el 26 de noviembre pueden presentarse las candidaturas a los IX Premios de Periodismo ‘Ciudad de Málaga’

Hasta el próximo lunes 26 de noviembre está abierto el plazo para presentarse a los IX Premios de Periodismo Ciudad de Málaga, convocados por el Ayuntamiento de Málaga y la Asociación de la Prensa de Málaga, con la colaboración del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía y el patrocinio de la Fundación Unicaja. Podrán presentarse en el registro general del Ayuntamiento hasta las 13.30h del último día establecido, así como en cualquier registro contemplado en la Ley 39/2015. Están dotados con 10.000 euros y constan de tres modalidades: trayectoria profesional de periodistas nacionales (5.000 euros), trabajos que reflejen las líneas estratégicas de Málaga en medios locales (2.500 euros) y trabajos que refuercen la proyección de Málaga en medios locales, nacionales o internacionales (los 2.500 euros restantes).

El jurado de esta IX edición estará formado por el director general de Comunicación del Ayuntamiento de Málaga, Jesús Espino, que actuará como presidente por delegación del alcalde; el presidente de la Asociación de la Prensa de Málaga y del Colegio de Periodistas de Andalucía en Málaga, Rafael Salas; el vicepresidente de la Asociación de la Prensa Marcos Chacón, que actuará como secretario; la directora de Comunicación de la Fundación Unicaja, Cristina Rico; la directora del Departamento de Periodismo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, Bella Palomo; la directora técnica de Prensa del Ayuntamiento de Málaga, María Fajardo; y la responsable de Comunicación de la Subdelegación del Gobierno en Málaga, Esperanza Codina.

Los Premios de Periodismo Ciudad de Málaga se crearon en 2009 a partir de un convenio suscrito entre el Ayuntamiento y la Asociación de la Prensa de Málaga. En sus ocho anteriores ediciones resultaron galardonados Antonio Javier López (2010), Miguel Ferrary (2011), Eva Díaz e Ione Albizu (2012), Ángel Recio (2013), José Antonio Sau y Juan Jesús García Vivas (2014), Agustín Rivera, M. Ángeles González e Ignacio Lillo (2015), Matías Prats, Esther Luque e Isabel Ladrón de Guevara y José Luis Picón (2016) e Iñaki Gabilondo y Juan Cano (2017).

Puedes consultar las bases siguiendo el enlace. 

 

Monserga no, dignidad

Opinión

Reconozco que sería incapaz de utilizar la palabra monserga al hablar de cuestiones sensibles, o que  puedan adquirir en un momento determinado cierta trascendencia para mis iguales. Se trata de una expresión gratuita, innecesaria, despreciativa, que no deja espacio para la conciliación. Además, los términos desdeñosos no contribuyen a eliminar la confusión en un debate, y sí a provocar cierto riesgo de confrontación. No caeré en esa tentación. La monserga solo puede aplicarse a un mensaje vacío y repetitivo, y la profesionalización de los periodistas no puede ser considerada ni una cosa ni la otra.

El caso es que el periodismo español, cíclicamente se desangra, abierto en canal, para discutir sobre su realidad más lacerante, en base a la premisa de una formación superior reglada para el ejercicio profesional, que no todos aceptan. No es el caso de discutir sobre la libertad de información, ni sobre el libre acceso a los medios de comunicación, que consagra la Constitución española en su artículo 20, sino sobre la necesidad de una reserva de ley en el oficio de los titulados universitarios especializados en la gestión técnica de los medios, como garantía precisamente de ese libre acceso a los medios de todos los ciudadanos.

Hablamos, discutimos, sobre la necesidad de un título en esta especialidad. Porque lo que no está en discusión es la necesidad de una formación rigurosa,  cuya responsabilidad la mayoría coincidimos en que debe ser asignada al ámbito disciplinado de la Universidad. Ya el Estado lo ve así, al permitir, y de forma muy generosa, la proliferación de centros universitarios donde se estudia la carrera. Curiosamente, nadie ha querido poner freno a esa escalada suicida,  pero son muchos los detractores del título, aunque alguno de ellos llene sus bolsillos con dinero procedente de esa actividad docente tan denostada, donde abundan los másteres y los programas asequibles para todos los gustos (que no bolsillos).

Pero si todos los periodistas coincidimos en que la formación intelectual resulta un elemento imprescindible en el proceso de desarrollo y/o regeneración profesional de nuestro trabajo, no ocurre lo mismo en las valoraciones sobre el intrusismo. Aquí sí que discrepamos, y algunos lo hacen con una argumentación verdaderamente disparatada.

Lejos de considerar el asunto una anomalía, a la que se quiere otorgar carta de naturaleza, existen opiniones que asignan a los editores la capacidad exclusiva para discernir sobre la cualificación profesional de los informadores. No lo dicen abiertamente, y sus razones tendrán, pero lo cierto es que sus actos les delatan. Jamás dirán lo que todos pensamos: si los editores nunca estuvieron en la pelea por la libertad de prensa, ni lo han estado nunca en el esfuerzo por la dignidad laboral de los periodistas,  resulta demasiado evidente pensar que tampoco estarán en la penúltima batalla por la regulación del ejercicio periodístico, lo que ahora plantea el colectivo.

La titulación universitaria de los periodistas, incluidos los problemas laborales causantes de su descontrol, ha generado en cambio un sentimiento de grupo que la profesión antes no tenía.  Con eso no contaban los empresarios y adláteres (curiosamente, no he leído aún un artículo de un editor posicionándose sobre el tema), por eso siguen mostrando los mismos argumentos oportunistas, que encadenan  indistintamente razones laborales, profesionales, políticas y coyunturales para justificar lo injustificable. Todas con la misma conclusión: no hay que molestar al que paga. Sospechoso.

Luego están los argumentos relativos a la cuenta de resultados de las empresas,  el último recurso en un discurso ignominioso.  En realidad, las continuas crisis del sector solo han contribuido a empobrecer la profesión en la misma medida en que se enriquecían los editores. Alguien significativo lo señalaba en una ocasión: en este sector hay dinero inagotable para pagar despidos, pero no lo hay para retribuir dignamente a los periodistas, a los que además se culpa de no haber descubierto la solución que haga rentables los medios digitales. Porque las soluciones del empresario, como todo el mundo sabe,  no han ido más allá de la reiterada disminución de salarios, y la reconversión de las redacciones para hacer del periodista un obrero orquesta, hábil para cubrir todas las funciones posibles bajo un mismo contrato, y en jornada interminable. 

Según esta tesis, los proyectos informativos tradicionales (deontológicos) deben pasar a un segundo término, para así poder acabar con la última frontera que impide la robotización del sector.

Por si fuera poco, han aparecido los Colegios de Periodistas, que lejos de autosilenciarse, como históricamente han pretendido imponer los editores al colectivo de periodistas, están reivindicando la regeneración del grupo en base a la titulación universitaria, único elemento que ha logrado cierto consenso ante la imprescindible necesidad de una gestión deontológica de los medios y una independencia de criterio frente a las presiones internas y externas.

Los Colegios, por lo visto, amenazan el esquema tradicional de los medios, donde la endogamia profesional debe ser quien conceda la credencial de periodista, y no la Universidad, aunque sea mediante un título fácil y bonito con el que adornar el despacho de algún pariente director, nombrado a veces por razones de consanguinidad y no por méritos intelectuales.

Pero, por lo que parece, es el propio título la objeción. La titulación, o no, en periodismo, es lo que curiosamente nos enfrenta entre nosotros. Un eslabón más en la enloquecida dinámica de este gremio, al que desde luego nadie tendrá la osadía de tildar de corporativista.

Pese a todo, incluidas las calamidades laborales, los objetivos de la profesión han venido cumpliéndose. Tal vez con demasiada lentitud, por el empecinamiento de factores de todo tipo. Pero avanzamos. Primero fue la democratización de las estructuras del colectivo, luego la creación de las facultades universitarias para los estudios de la profesión y ahora, inexorablemente, los colegios profesionales. La presión de esa enorme avalancha de titulados, primero recibidos con orgullo en las redacciones y ahora, por lo que dicen algunos, no sin cierto desdén, sin duda ha hecho avanzar a la profesión en el camino correcto.

Hasta ahora el debate a favor y en contra siempre ha encontrado resquicios por los que pervivir. Se ha convertido en un dilema eterno, sí pero no, no pero sí. Sí, pero tercera vía, no pero formación rigurosa convalidable por los editores. ¿Qué  circunstancias diferentes concurren ahora? Tal vez los periodistas son ahora otra cosa. Y esto no son monsergas, es dignidad.

José Manuel Fernández
Colegiado Demarcación de Jaén

El Colegio de Periodistas de Andalucía traslada sus propuestas al Ministerio de Educación de cara a la modificación de la LOMCE

Este sábado termina el plazo para trasladar consideraciones en el proceso de Consulta Pública Previa que el Ministerio de Educación y Formación Profesional abrió el pasado 26 de octubre sobre el anteproyecto de la ley orgánica de modificación de la actual Ley de educación. El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía ha trasladado algunas consideraciones en lo que pueda afectar al ámbito del periodismo, la comunicación audiovisual y el derecho a la información de la ciudadanía.

Dos han sido las consideraciones fundamentales que desde la corporación se han remitido: la primera, que se incorpore la titulación universitaria en Periodismo, acompañada del correspondiente Máster (MAES antiguo CAP), al conjunto de titulaciones habilitantes para la docencia de Lengua Castellana y Literatura, en los ciclos de Educación Primaria y Secundaria Obligatorias. En segundo lugar, que se incorpore al elenco de materias objeto de estudio por el alumnado de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato así como a la Formación Profesional, una asignatura específica sobre acceso a la información, periodismo y otros medios sociales de información y comunicación.

El Colegio de Periodistas viene reclamando la primera actuación desde que en 2017 la Junta de Andalucía comenzara a aplicar el criterio recogido en el Real Decreto 860/2010, de 2 de julio, por el que se regulan las condiciones de formación inicial del profesorado de los centros privados para ejercer la docencia en las enseñanzas de educación secundaria obligatoria o de bachillerato. En la línea recomendada por el Consejo Escolar Estatal en su Dictamen 2/201 y en aplicación de la DIRECTIVA 2005/36/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 7 de septiembre de 2005 relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales, el CPPA exigió un cambio en la normativa estatal que los representantes del Ministerio en aquél momento supeditaron a la nueva Ley de Educación.

Durante este último año, y gracias al acuerdo alcanzado con la Consejería de Educación, el profesorado que venía impartiendo estas asignaturas con la titulación de Periodismo se ha mantenido; sin embargo, no se ha considerado su inclusión ni en las Bolsas Extraordinarias de Educación pública ni se han podido realizar nuevos contratos. 

Por otro lado, el CPPA ha solicitado la incorporación de una nueva asignatura de carácter obligatorio para las distintas etapas educativas, respondiendo a la necesidad de dotar al alumnado de herramientas que les permitan hacer un uso correcto del espacio digital para acceder a la información, en desarrollo del derecho de la ciudadanía a una información de calidad. El Colegio ha recordado en sus argumentos que la propia Comisión Europea, en el informe elaborado por el Grupo de Alto Nivel para la Comisión sobre Desinformación, no hace sino evidenciar la necesidad de dotar a la ciudadanía de instrumentos suficientes para ser capaces de valorar desde una actitud crítica la información que recibe a través tanto de los mass media como de los social media. El Informe igualmente señala la necesidad de establecer una estrecha colaboración y coordinación entre todas las instituciones y especialmente con las escuelas y entidades educacionales que más relación tienen con el público joven. También se apunta la necesidad de que “para que los programas de alfabetización mediática sean eficaces, estos deben ser implementados de forma masiva en los programas escolares y universitarios, currículos de formación y docentes, con métodos claros de evaluación y comparación a través del país”. Por eso, el Colegio entiende que los actuales programas de alfabetización mediática que se desarrollan no sólo en Andalucía sino a lo largo de todo el territorio nacional, no son suficientes para alcanzar los objetivos declarados ni dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía.

El Gobierno no ha trasladado junto a la documentación de la Consulta sus propuestas, si bien algunos medios de comunicación han tenido acceso ella y se puede conocer el alcance de los aspectos que se pretenden corregir.

Acción y reacción: todas las personas seleccionadas para la bolsa de empleo Torremolinos Televisión son tituladas en Periodismo

El pasado mes de junio, el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía solicitó a la televisión local de Torremolinos (Málaga) que corrigiera las bases que regulaban el acceso y la selección de candidaturas para la bolsa de empleo temporal que iba a convocar a fin de disponer de profesionales para cubrir posibles vacantes.

Entre los requisitos de la oferta y las funciones a desarrollar para la categoría de periodistas, se incluían condiciones genéricas tales como tener cumplidos 18 años de edad, estar en posesión y tener en vigor la Tarjeta de Demanda de Empleo o Mejora de Empleo o disponer de permiso de conducir tipo B. Sin embargo, en ningún momento se mencionaba la titulación en periodismo o comunicación audiovisual.

En la lista definitiva de personas seleccionadas, el Ayuntamiento ha comunicado mediante nota de prensa remitida al Colegio que «En la categoría de periodista se ha tenido en cuenta la aportación realizada por el Colegio de Periodistas de Andalucía» de forma que las once personas seleccionadas para cubrir posibles vacantes  disponen de la titulación en periodismo, tanto licenciatura como grado. 

Desde el Colegio agradecemos que nuestra petición haya sido atendida tal y como se informó en su momento y confiamos en que en breve el Ayuntamiento en pleno asuma el Compromiso por el Empleo y la Profesión Periodística.

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