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El Colegio de Periodistas de Andalucía participará en las I Jornadas autonómicas «Imagen y Salud»

¿Qué papel juegan los periodistas en la relación entre la imagen y la salud? Esta es una de las cuestiones que centrarán la intervención de la decana del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, Eva B. Navarrete, en la mesa de debate que tendrá lugar el próximo 11 de noviembre, en las Primeras Jornadas Autonómicas «Imagen y Salud», que se organizan en el marco del proyecto del mismo nombre y que impulsa la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

La ética y la deontología nuevamente marcarán la senda que debe orientar el trabajo de los profesionales de la información a la hora de abordar la realidad de la moda y otros círculos de actividad relacionados con la imagen, marcados por cánones de belleza que unos pocos establecen y que tienen gran influencia sobre el conjunto de la sociedad y el estado de salud de las personas. La mesa lleva por título «Imagen desde los medios de comunicación. Agentes y medios de comunicación y su relación con la construcción social de la imagen» y en ella está prevista la participación del Colegio de Periodistas de Andalucía, las Facultades de Comunicación de Sevilla y Málaga, la Fundación AVA y el Consejo Audiovisual de Andalucía. Además, está prevista la entrega del Premio Primer Concurso de Vídeos Cortos Imagen y Salud, que fue convocado en la reciente edición de las II Jornadas de Formación sobre Comunicación y Salud  y la presentación del «Manifiesto andaluz a favor de la moda y los desfiles saludables», en el que el Colegio ha participado y suscribe.

Las jornadas tendrán lugar en el salón de actos de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología, de la Universidad de Sevilla, ubicada en la calle Avenzoar número 6 de la capital hispalense. Las jornadas son de carácter gratuito y el aforo está limitado. Las personas interesadas deben remitir sus datos (nombre y apellidos, actividad profesional, lugar de trabajo, DNI, teléfono y email de contacto) al correo info@andaluzacongresosmedicos.com.

Programa de las Jornadas.

Editorial: Una tomadura de pelo

Un día, un amigo me habló de la terrible crisis que padecían los peluqueros de un lugar que no recuerdo. Habían ideado un extravagante modelo de negocio en que los clientes apenas debían pagar por pelarse una cantidad simbólica, un euro. O euro veinte. El sueldo del peluquero lo costeaban las empresas de champúes, gominas y demás potingues. ¿Qué pedían estas firmas a cambio? Pues aparentemente muy poco: que sus productos estuvieran en lugares visibles para que la clientela los conocieran y los compraran (o no) para su uso particular.

Algunos peluqueros daban el servicio totalmente gratis. Esos establecimientos estaban siempre llenos, aunque los resultados normalmente eran de más baja calidad. Las empresas conseguían que sus productos los vieran muchos más posibles compradores y las cuentas también salían, con una rebaja del sueldo al peluquero.

Aunque había gente que se quejaba del servicio. Las compañías cosméticas solo permitían cortes de pelos compatibles con los productos de sus marcas. “Si usted quiere la raya a la derecha, en esta misma calle hay varias peluquerías que lo hacen. Aquí tiene que ser en la izquierda o la marca de laca me despide”, reconocían algunos peluqueros.

De las escuelas de peluquería salían cada año miles, así que si alguien se negaba a desobedecer a los dueños, siempre podrían sustituirlos por otros con contratos míseros.

Luego se generalizó la venta de utensilios de peluquería. La juventud comenzó a pelarse en su casa y dejó de ir a los establecimientos. “Puedo hacerlo yo, un euro que me ahorro”. Y las casas se llenaron de falsos peluqueros. Algunos aprendieron a manejar la herramienta y hacían peinados de lo más interesante. Otros eran un desastre, pero les encantaba llamarse a sí mismos peluqueros y muchos les imitaban. Por las calles la gente iba cada vez peor peinada.

Mientras, los negocios cerraban y echaban a sus profesionales, porque apenas seguían yendo, por tradición, los más veteranos. Los que resistían hacían malabarismos para cuadrar cuentas. Otros se plegaban por completo a las imposiciones de las marcas. Los sueldos bajaron y las plantillas adelgazaron. “Quizás nunca debimos haber devaluado nuestro trabajo dándolo gratis. Ahora nadie está dispuesto a pagar lo que vale un buen peinado”, se decían los que aún amaban el oficio.

Pero, le dije a mi amigo, ¿Por qué me cuentas esta historia si yo me dedico al periodismo?

Diego Calvo

Miembro de la Demarcación de Cádiz del CPPA

La productora ADM renueva por tres meses el contrato de la periodista Carolina Cambrils

Hace escasamente una semana pudimos conocer cómo la periodista Carolina Cambrils denunciaba a la productora Andalucía Digital Multimedia, ADM, –responsable de programas emitidos por Canal Sur como «Andalucía Directo» para el que trabajaba esta profesional–, por haberla despedido a causa de su embarazo. Ayer, la periodista comunicó que finalmente la productora le ha renovado el contrato por otros tres meses, en las mismas condiciones que el anterior y para el mismo programa, como ella había pedido desde un principio. Y todo ello, sin necesidad de acudir a los tribunales y alcanzando un acuerdo tal y como el Colegio manifestó en su momento, después de hablar con ambas partes.

Sin embargo, no podemos realizar una valoración totalmente positiva de este desenlace pues con este ejemplo se constata un hecho que desgraciadamente es el día a día de gran parte de los periodistas andaluces: la precariedad  y la inestabilidad en el empleo que dificultan, entre otras cuestiones, el ejercicio de algunos derechos como por ejemplo tener hijos o conciliar la vida familiar, personal y laboral.

La productora alegó en su momento que la duración y el tipo de contratos que realiza están determinados a su vez por la periodicidad con que los licitadores, –en este caso Canal Sur TV–, renuevan sus contratos para programas como «Andalucía Directo», que lleva emitiéndose de manera casi ininterrumpida desde el año 1998 y que ocupa parte importante de la parrilla de la televisión autonómica. Por ello, hemos de pedir a estas empresas, públicas y privadas, que contribuyan a ordenar y estabilizar el mercado de trabajo trasladando los principios de responsabilidad social que aplican para su organización a aquellas empresas que contratan para realizar tareas que no pueden asumir con recursos propios.

En el caso de los medios de titularidad pública que se encuentren en el ámbito de la administración de la Junta de Andalucía deberán tener en cuenta además que, desde el 18 de octubre de este año, están afectados por el Acuerdo del Consejo de Gobierno, por el que se impulsa la incorporación de cláusulas sociales y ambientales en los contratos de la Comunidad Autónoma de Andalucía, ya que en el artículo segundo de dicho Acuerdo se establece que será de aplicación para ”los contratos de la Administración de la Junta de Andalucía y sus entidades instrumentales”. En este Acuerdo se hace referencia expresa a que las prescripciones técnicas de los contratos realizados por estas entidades se definirán teniendo en cuenta criterios que tengan como finalidad promocionar intereses generales de la sociedad, relacionados con el empleo calidad, la inclusión social, la promoción de la igualdad de género, la economía social, la integración laboral o, en definitiva, la promoción de valores relacionados con la mejora de las condiciones de trabajo de las personas trabajadoras”.

En el caso concreto de la RTVA, la Ley 18/2007, de 17 de diciembre, de la radio y televisión de titularidad autonómica gestionada por la Agencia Pública Empresarial de la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), recoge a lo largo de su articulado y más concretamente en sus principios inspiradores (artículo 4), “ …el fomento de los valores de igualdad y no discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo u orientación sexual, o cualquier otra circunstancia personal o social” y “la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.”

Por todo ello, desde el Colegio pedimos a las administraciones, incluyendo a aquellas productoras o empresas en las que tienen participación, que actúen en pro de la estabilidad del empleo en el sector, tanto cuando emplean directamente como cuando externalizan proyectos, generando sin duda puestos de trabajo pero no empleo estable y de calidad.

Los medios de comunicación son fundamentales para lograr una buena formación e información de salud a la sociedad.

La segunda sesión de las II Jornadas de formación sobre Comunicación en Salud celebradas durante la mañana de hoy jueves en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, ha tratado dos temáticas muy relevantes como son la influencia de los medios de comunicación y la publicidad en la autopercepción de la imagen corporal, y el abordaje del cáncer desde los propios medios.

La primera mesa de la jornada arrancaba de la mano de Manuel Flores, Psicólogo y Coordinador de la Iniciativa Imagen y Salud de la Consejería de Salud, Begoña Gil, Directora del Plan Integral de Obesidad Infantil de la Consejería de Salud, Yolanda Troyano, Psicóloga Social de la Universidad de Sevilla, y Enrique Moreno, periodista de Canal Sur Radio. En dicha mesa se aludía a un concepto de imagen corporal siempre en contante transformación e incesante actualidad, donde los medios de comunicación juegan un papel influyente a la hora de crear ciertos patrones en el terreno de lo social. Tal y como apuntaba Yolanda Troyano, los medios y la publicidad ejercen tal poder de influjo que condicionan las percepciones y la conducta personal a través de procesos de comparación social, llegando a originar en multitud de casos, insatisfacciones con nuestra propia autopercepción.

Iniciativa como “Imagen y Salud”, impulsada por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, intentan promover actuaciones conjuntas con asociaciones y otras entidades con el fin de promover y estimular a la ciudadanía con mensajes positivos sobre los patrones de belleza física y la alimentación saludable. En este sentido, Manuel Flores, Coordinador de la Iniciativa, añadía la importancia de abordar temáticas relacionadas con trastornos de la conducta alimentaria desde la máxima rigurosidad, sensibilidad, y respetando extremadamente la intimidad de las personas, con el fin de evitar estigmatizaciones, exageraciones y sensacionalismos.

Por su parte, Begoña Gil, nos acercaba a la patología de la obesidad, introduciéndonos el término “globesidad” para aludir a un problema a escala mundial, cuyo epicentro se encuentra en EEUU y que ha alcanzado incluso países de África y sobre todo de Europa, como es el caso de España, en el que varios estudios de Organización Mundial de Salud apuntan que en 2020 más del 25% de los españoles padecerán este tipo de enfermedad. La Directora del Plan Integral de Obesidad Infantil de la Consejería de Salud subrayaba la importancia de que todos los actores sociales deben tener un papel activo en el tratamiento de la obesidad, especialmente los medios de comunicación y añade el exuberante poder de estos para llevar a cabo la promoción de comportamientos positivos y evitar la denominada mirada estigmatizada que contribuye a provocar, en personas con sobrepeso, una marginación social que puede desembocar en otro tipo de afecciones, como son la ansiedad o la depresión.

La segunda de las mesas de la jornada abordaba otra temática actual y cada vez más mediática, el cáncer. Gracias a Ana Casas Fernández, Oncóloga y paciente del H.U. Virgen del Rocío de Sevilla, J. Antonio Sánchez Calzado, Miembro del Foro Andaluz de Pacientes con Cáncer de la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada y a la vez paciente oncológico y Enrique Morán, redactor del Diario Huelva Información, los asistentes han podido conocer de primera mano experiencias personales y opiniones profesionales sobre esta enfermedad y su tratamiento en los medios de comunicación. Ana Casas y Antonio Sánchez, ambos profesionales oncólogos y pacientes, han aludido a un pavor mediático del uso de la palabra cáncer en cualquier medio o publicación, miedo que provoca el uso desmesurado de eufemismos que no hacen sino inculcar desconfianza y confusión en muchos casos a la propia sociedad.

Instrumentos que están a nuestro alcance, como Google, han contribuido a cambiar la actitud actual de los actuales pacientes, los cuales cada vez cuentan con más información a su alcance, aunque en muchos casos no siempre sea correcta. Ambos subrayan la importancia de fomentar el contacto con científicos y especialistas para abordar el tratamiento informativo del cáncer, recurrir a asociaciones de pacientes y profesionales y acudir a foros o eventos con el fin de poder establecer una comunicación más directa y bilateral. Enrique Morán, finalizaba  destacando la fuerza y el papel de los medios para desmitificar la palabra cáncer, y la consideración de abordarla siempre desde el conocimiento con el fin de generar  formación y confianza a los pacientes y afectados.

Las jornadas concluían de la mano de María del Mar Ramírez Alvarado, Decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, que cerraba el acto agradeciendo tanto a los profesionales y ponentes como al Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía y a la Consejería de Salud, por el compromiso en la labor de contribuir a fomentar un periodismo en salud de calidad y rigor, con el fin de satisfacer una demanda social y aportar una visión objetiva de la realidad.

La derogación de la Ley Mordaza se debate hoy en el Congreso

A propuesta del Grupo Parlamentario Esquerra Republicana hoy se debate en la Comisión de Interior del Congreso la derogación de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, más conocida como «Ley Mordaza», y que desde antes incluso de su aprobación generó gran polémica especialmente entre el colectivo de periodistas. Como ya manifestamos en su momento, algunos de los artículos contenidos en la norma atentan gravemente contra las libertades y los derechos fundamentales de la ciudadanía y, de manera muy especial, contra la libertad de información y de expresión que afectan al ejercicio del periodismo.

Según se recoge en la proposición no de ley, «la aprobación de la Ley Mordaza supuso una vuelta de tuerca más en la represión política y en el asentamiento de un Estado policial en detrimento del Estado de Derecho». Tal y como se recoge en la vigente Ley, “el uso no autorizado de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes, de las instalaciones protegidas o el éxito de una operación”, se atenta contra lo expresado en el artículo 20 de la Constitución española que «reconoce y protege los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción” y “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”.

Casi un año después de su entrada en vigor, son ya varios los casos de periodistas que se han visto negativamente afectados por esta Ley durante el desempeño de su labor, como puede leerse en el balance publicado el pasado mes de junio por Reporteros sin Fronteras en su página web donde se recogen los testimonios de casos reales como el del periodista Axier López, el primer periodista español multado por la “Ley Mordaza».

Confiamos en que esta proposición prospere y podamos avanzar en la recuperación de garantías para el libre ejercicio de la profesión.